viernes, 11 de noviembre de 2016

# 25

“Nacer en ciertas familias es como una sentencia… Y no quiero que en mi declaración se interprete un afán malsano de banalización de la muerte, sólo quiero decir esto y hacerlo tal y como lo estoy haciendo, sobre el escenario de un teatro con su aforo lleno”

Silencio… Mucho silencio que da paso a una emoción… Mucha emoción que da paso a las lágrimas… Lágrimas que caen… Que están cayendo.

La chica baja del escenario acompañada por ese silencio emocionante y emotivo, el público comprueba que ella no forma parte de la obra teatral, porque en ese momento sale el presentador de la misma y exclama animado:

- ¡Por favor, pido un cálido aplauso para esta joven que a partir de hoy ha decidido hacer cambios en su vida!

Aplausos… Aplausos… Más aplausos…

Ella aunque se resiste, sonríe tímidamente a todos desde su butaca… Los más cercanos le dan abrazos y besos de felicitación y reconocimiento… Su sonrisa triste es desde este momento aún más bella y hermosa… La más bella y la más hermosa.

Ssshhh… Que ya empieza la obra.

(Y es que cuando rompemos el silencio para expresar aquello que nos duele, cuando damos voz a nuestro dolor y lo hacemos en voz alta además, ya vamos hacia el cambio, de hecho ya hemos decidido que estamos cambiando algo...)

sK

                                                         



11 comentarios:

  1. Apellidos que marcan, obligación de seguir unos cánones de comportamiento determinado, saber estar, saber morir, saber despedir al pariente...
    Besos.

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  2. Decía Gustav Meyrink, en su inmortal obra "El Gólem" que, cuando nos planteamos una pregunta espiritualmente, esta ya queda respondida, a nivel espiritual, de manera automática. Sólo que no sabremos ver dicha respuesta en toda su amplitud hasta que estemos preparados para comprenderla plenamente.

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    1. Cierta y bella sutileza. Yo creo que es así :)

      Un saludo.

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  3. La necesidad de sentirse protagonista ante otros exponiendo y compartiendo sentimientos personales con palabra y lágrima propia da un empujón de vida a quien lo hace y le convierte en titular de la misma con expresa admiración de los demás.

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  4. La familia acaba convirtiéndose en una carga solo apta para esclavos y sumisos.

    Besos.

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    1. Existe también la modalidad de los insumisos que no han nacido para ser esclavos, y sus familias no están muy contentas con ellos, son personas que no asumen la carga que es la familia simplemente por que no les da la gana o porque no les parece justo. Créeme que los hay...Jajaja...

      Besos.

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  5. me gusta como escribes
    me gusta el haberte encontrado en una madrugada que sin dormir declaro

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    1. Gracias por tus palabras, espero que mis letras te hayan acompañado en tus desvelos.

      Saludos.

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  6. Sentencia, sentenciados por quién...? Somos dueños de nuestro propio destino y solo nosotros podemos iniciar el cambio.

    Un saludo.

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    1. Así es Guillermo, pero no siempre las personas saben que son dueñas de su destino, o no tienen fuerzas o no se sienten capaces. Mi protagonista,finalmente fue consciente de ello y de todo lo demás...
      Gracias por la visita.

      Un saludo.

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