sábado, 26 de noviembre de 2016

MIRANDO UN PUNTO EN LA NADA

Situación: Una gran amiga y yo tomando unas copas en la celebración de la boda de otro gran amigo…

Mi mente se entremezcla con el alcohol…

“Estrellato icónico, moneda corriente, metáfora doméstica, riña tumultuaria, marasmo económico, arquitectura narrativa, traje harapiento, escenarios seductores, conciencia colectiva, rastro semioculto, desventura amasada, ejecución torpe, hedor horrible, sucedáneo secundario, lenguaje bélico, poema meditativo, palabra injuriosa, estudio metódico, vidas separadas, tragedia intrépida, límite cruzado, vínculo mágico, carácter estoico, forma hundida, iglesia primitiva, horizonte perverso, cliché absorbente”

Mi amiga se da cuenta de mi estado adimensional y entonces inicia una conversación…

-      ¡Oye!, ¿qué haces, en qué piensas?

Yo reacciono y entonces ella se anima…

-      Creo que hoy estoy sufriendo el abandono de mis musas.
-      ¿Te cuento una confidencia que desconoces?
-      Lo mismo me inspira…

Y me inspiró… Será mi próxima entrada... O tal vez la siguiente… O la otra… ¡Oh, era una confidencia!... Bueno, tal vez no la leáis finalmente, sé que podría cambiar los nombres de los protagonistas pero así perdería todo su encanto… Son dos nombres preciosos, y tan sugerentes…

sK

                                                                 

viernes, 18 de noviembre de 2016

DIARIO PARA UN DESTIERRO: Movimiento hierático

De la dulce emoción duradera de mi odio auténtico por ti, surge un extraño esplendor de mi alma… Del apartado rincón del universo en el que mi corazón está vapuleado por la tragedia, allá en el horizonte azulado, surge con estilo afectado y frustrado una especie de escrúpulo relativo… Todo esto porque me abandonaste y ya no puedo sentir devoción por ti, tú, que no sabías de atardeceres, ni de placeres incontables, ni de palabras inevitables.

Elegiste con un salvajismo incomprensible mi cielo, y la muerte, como consuelo de tu vivir.

Yo siento todo esto, siento vacía mi materia, siento mi vida en el centro del huracán, siento el absurdo de no poder explicar bien quién soy yo, siento que mi corazón ahora no existe, ¡siento tan diferente la idea de la muerte!, ¿sabes?, ¡tan diferente!...Yo, que no concibo el amor sin ternura, y ahora, ahora tú que ya no estás ni estarás…Tú... Que jamás estarás ya.

sK

                                                   

viernes, 11 de noviembre de 2016

# 25

“Nacer en ciertas familias es como una sentencia… Y no quiero que en mi declaración se interprete un afán malsano de banalización de la muerte, sólo quiero decir esto y hacerlo tal y como lo estoy haciendo, sobre el escenario de un teatro con su aforo lleno”

Silencio… Mucho silencio que da paso a una emoción… Mucha emoción que da paso a las lágrimas… Lágrimas que caen… Que están cayendo.

La chica baja del escenario acompañada por ese silencio emocionante y emotivo, el público comprueba que ella no forma parte de la obra teatral, porque en ese momento sale el presentador de la misma y exclama animado:

- ¡Por favor, pido un cálido aplauso para esta joven que a partir de hoy ha decidido hacer cambios en su vida!

Aplausos… Aplausos… Más aplausos…

Ella aunque se resiste, sonríe tímidamente a todos desde su butaca… Los más cercanos le dan abrazos y besos de felicitación y reconocimiento… Su sonrisa triste es desde este momento aún más bella y hermosa… La más bella y la más hermosa.

Ssshhh… Que ya empieza la obra.

(Y es que cuando rompemos el silencio para expresar aquello que nos duele, cuando damos voz a nuestro dolor y lo hacemos en voz alta además, ya vamos hacia el cambio, de hecho ya hemos decidido que estamos cambiando algo...)

sK

                                                         



viernes, 4 de noviembre de 2016

DULCES ATRACONES

La caja de bombones está vacía ya, ¡ah, queda uno de chocolate blanco!... Estos dulces atracones solitarios con música de fondo me sientan bien. El teléfono ha sonado varias veces por eso a la tercera lo he silenciado, me resulta insoportable y molesto que en estos espacios cuidadosamente escogidos, y con los que pretendo silenciar al resto del mundo, el tono de las llamadas interrumpa el ritmo lento del placer de esta desconexión, aunque suene Hells Bells de ACDC. Desconecto de las actitudes sospechosas de ciertos individuos, de la ignorancia supina que hiere a humanos y mata ilusiones, de las mentiras patológicas escondidas en las falsas apariencias, del horror que supone la falacia generalizada, de las personas con escasa capacidad de análisis o reflexión, de las experiencias que no elegimos pero que son inevitables y determinantes, desconecto como huída, y huyo considerándome valiente al asumir la cobardía innata o heredada, que me hace sentir en primera línea de fuego, aunque lo cierto es que no aspiro ni a ganar ni a perder, pues empiezo a pensar que ambas cosas son lo mismo.

Escuchar es fundamental pero comienzo a sentir repugnancia ante determinadas teorías que son fechorías dichas por malhechores, creo que empiezo a ser fundamentalista en este sentido, me cuesta soportar ciertos sadismos que se dicen escudados en conversaciones o discusiones que no llevan a ninguna parte, como la muerte, ¿acaso nos lleva a algún lugar la muerte?… ¡Muramos pues!, a fin de cuentas es la maldición asumida, que si no se asume transforma al hombre en un sujeto patético e inasumible como ser inteligente de la llamada especie superior, tal vez no nos confundamos, erróneamente definida, sin duda.

Llega el momento del último, el de chocolate blanco y recuerdo mi conversación el otro día con ciertos miembros de la familia, mi hermana se ha separado de su marido y los más mayores ya sentenciaron el desenlace el mismo día del enlace matrimonial, ¿es que todavía pueden creer que el hecho de no llevar nada prestado ni azul puede significar la inevitable mala suerte de la relación de pareja?, a ver, es mucho más sencillo, si no te casas enamorada ninguna prenda prestada ni azul te salvará del trance… Mmmm… Chocolate… Aunque más trance puede ser la boda que la separación evidentemente, y ahora sí que se acabaron los bombones, ¡todos, absolutamente todos!... Y precisamente ahora, sin chocolate aunque sí con su ligero sabor en mi boca, llega a mi cabeza lo último de lo último, algo que está de rabiosa actualidad en mi vida, el cúmulo de personas desechadas y apartadas con nocturnidad, premeditación y alevosía, visto lo visto y sin querer saber  lo que podría quedar por ver con ellas. Mi círculo se cierra y los pocos que hay en él, saben que me encantan las flores y el chocolate, ¿no es fantástico?...

sK