viernes, 15 de julio de 2016

TODO VERANO TIENE SU HISTORIA...

Hago un paréntesis en el blog, un descanso vacacional aunque a mi mente le cueste darse una tregua...Ya sabéis los que me leéis cómo es mi cabeza... Me apetece cerrar por este periodo estival para cambiar rutinas, porque mi alma se cansa de mi y de mis negros dominios a ratos, no voy a  resolver grandes asuntos, o tal vez sí... Me he propuesto sentir las cosas mínimas de una manera desmedida, darle a mis sueños un equilibrio de realidad, descansar, y leer mucho.

Sin embargo y sobre todo quiero agradeceros vuestra presencia y fidelidad en forma de lecturas, comentarios, opiniones y correos... Volveré en Septiembre, férrea aunque con fisuras, intensa y esquiva, como de costumbre...

Muchas gracias y feliz verano, porque no sé si lo sabíais, pero todo verano tiene su historia.

sK

                                                  

sábado, 9 de julio de 2016

# 22

Las historias construyen el mundo y también a nosotros. Sueño cada día con hacer las cosas mejor, porque la vida es ya demasiado corta como para asumir ciertos riesgos, y desde luego, no tengo la menor duda de que incluso en tierra nos hace falta un buen amarre, porque en tierra firme, siempre hay muchos líos, y angustias por nuestros problemas, además, casi siempre con la sensación de estar bajo un sol desértico.

¡No hay nada en su sitio!, a veces siento ganas de vomitar, ¡si buscas la realidad estás en el lugar adecuado!, no existe una fuerza argumental mayor que la vida, más al tratarse de la vida privada de cada uno de los seres humanos que habitamos el Planeta Tierra.

De los enterramientos vikingos en el Caspio no puedo opinar nada, sin embargo, sí permitirme asegurar que si pudiera conocer el mundo entero, sé que al final me seduciría la vida apacible  de un pueblo en la sierra, o tal vez la tranquilidad de uno de pescadores en la costa más serena y silenciosa del Universo…

Y desde allí, a un éxtasis interminable en mi vida, un paso… Sólo a un paso.


sK

                                                             

sábado, 2 de julio de 2016

BÚSQUEDAS

Eso era lo que quería, una historia que mereciese ser contada y lejos de estar asustada todo el tiempo… Demonizar las convivencias apacibles dentro de sus círculos agotadores, buscar sus raíces dentro de su desarraigo, rematar todo lo que había iniciado, desazonarse por la lucidez mental, convertirse en el espíritu del éxtasis aún sintiéndose forastera… Pero al final todo se reducía a reflexiones insolubles de adolescente solitaria, al final todo eran tontunas antiguas junto a los rotos de la memoria, episodios borrados aunque tal vez absurdos.

Le mandó un mensaje a su teléfono: “¿Dónde estás?, quiero verte”

Él era un poco esnob, de familia adinerada, y ella estaba descontenta con la pareja, con su familia y con la de él, con el mundo en general. A veces lo miraba y le parecía un charlatán sin sustancia, aunque con claro dominio del porte y eso sí, con un tremendo aire dañino. Le dejó en el dique seco por una temporada, ahora estaban en fase de silencio… Recordaba cuando su abuela le decía:

“Nena, que te quede clara una idea, con los hombres, hasta que no pruebes uno, no tendrás una vida plena. Recuerda que es la mejor manera de saber que todo es mejorable”.

La abuela optó por una vida solitaria y agreste. A ella le encantaba visitarla y utilizar por las noches el orinal de loza que tenía bajo la mesilla de noche. Esas pautas obsoletas, rurales y antihigiénicas llamaban su atención poderosamente. Cuando falleció la abuela se llevó con ella su filosofía rebelde y la memoria del olvido.

Un día vio la luz y se decidió, entonces quedó con él y rompiendo el silencio  le dijo:

“Busco un corredor de fondo. Si cambio de personalidad te llamo y te digo en qué me he convertido”.

sK