sábado, 23 de abril de 2016

LA MITÓMANA

Era una mujer oscura que soñaba la realidad para que existiera y después jugaba a distorsionarla con pequeñas infamias. Su punto de vista era la rareza, de naturaleza enérgica y criticada porque disfrutaba mucho de los placeres con el sexo opuesto. Cuando organizaba eventos sociales en su casa de campo hacía composiciones florales de exquisito gusto en centros de mesa, donde los crisantemos eran los protagonistas, sí, las flores de los muertos animaban con mucha clase las mesas acompañadas de blancos manteles de lino vaporosos y nítidos, que al colgar por los laterales oscilaban suavemente frente al ventanal abierto de par en par.

Aunque adulta, en su interior persistían ocultas heridas de la infancia… Tenía miedo al abandono, a confiar, al rechazo y a la humillación, no soportaba  la injusticia y lloraba siempre que tenía ocasión por todo ello y por muchas cosas más, que ahora no vienen a cuento.

Cuando mantenía una relación gustaba de entretenerse siendo infiel con las miradas y en las fiestas, se convertía en una ilusión lunar cuando bailaba entre los tules de sus bellos y largos vestidos… Tenía una gracia especial para moverse y disimuladamente salir en todas las fotos, a la par que la desgracia de que muchos conocían su pasado y lo utilizaban alegando que cada uno tiene sus armas.

No se perdía ni una sola puesta de sol, pues combinaban perfectamente con su tristeza innata, y el color de sus ojos se transformaba enamorando a todos aquellos que osaban acompañarla en su ritual con el astro.

Ella sabía que el amor es no poder imaginarse sin esa persona, sabía que las decisiones son las que cambian todo y no los deseos, sabía que por la ignorancia nos equivocamos y por las equivocaciones aprendemos, sin embargo, decidió huir de él, deseándolo como a nadie jamás, y con ello aprendió que estaría avocada a encontrar una pareja, con la que nunca se pondría de acuerdo, y así su realidad se transformaría en un universo de desencantos desmotivadores, un inframundo emocional desde el cual debería luchar desgarrada y maltrecha, para no perder nunca de vista la pulsión de su oscuro latido.

sK

                                                         


14 comentarios:

  1. Tremenda decisión que la mantiene en duda constante, sobre el y la vida, sin traerle nunca la paz y el sosiego de acogerse al puerto de unos abrazos queridos.
    Besos.

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    1. Misterios del alma y sinsentidos de la razón.

      Besos.

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  2. El pasado es una losa muy difícil de quitarse, pero entiendo que tiene capacidad de elegir. Desde fuera sólo se intuye tristeza y cárcel (por el texto, claro, igual la mujer se representa como el colmo de la felicidad).

    Una bella flor muerta no deja de ser una bella flor. Muerta.

    Un beso :-)

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    1. Es así, en el fondo somos lo que somos, seamos lo que seamos.

      Un beso :)

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  3. Le he puesto cara, le he puesto cuerpo, le he vestido, le he puesto modales y gestos y creo que hasta he apagado el Sol; al final de todo ello me da la impresión que esa mujer adulta y obscura se lo tiene muy creido; le hace falta competencia para que, en la lucha por destacar, saque a flote su vida.

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    1. Bueno, una mitómana es una persona con un trastorno psicológico, falsea la realidad para hacerla más soportable y tiene una clara distorsión de sí misma con tendencia a los delirios de grandeza, algo que inevitablemente la coloca a una gran distancia de la imagen real de las cosas... No creo que haya competencia posible para una persona con un trastorno de esta índole, fíjate, no lo creo. Además, todos somos únicos e irrepetibles, trastornados o sin trastornos, así que pienso que no lleva a ninguna parte la competencia entre personas.

      Un saludo.

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  4. Está condenada de por vida.
    Esa tristeza es intrínseca y por ello no puede permitirse ser feliz.

    Besos.

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    1. Nuestras vidas, nuestras condenas...

      Besos.

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  5. Oscuro y triste, muy triste, golpea fuerte. Un abrazo.

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  6. Una semblanza maravillosa, Sofya.
    He visto a esa mujer, bailando, mirando las puestas de sol. He sentido su tristeza, su estar algo más allá de todo.
    Un abrazo

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    1. Que bien sienta que en domingo me digas que mis letras te han hecho sentir, escribimos para llegar al lector y que sienta, lo que sea, pero que sienta. Gracias.

      Un abrazo Isabel.

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  7. Y es que el doctor siempre recomienda no vivir de ilusiones, sino de realidades, no caminar por el aire vuelto cabeza abajo, sino con los pies en la tierra y la cabeza en el cielo, lo cual no implica resignarse a lo que no nos gusta, sino tener claro qué nos gusta realmente y qué no son más que simples fantasías. Aunque imagino que no digo más que obviedades: por algo le habrás puesto ese título.

    Muy buen texto, Sofía, me ha encantado tu manera de describir a esta mujer, con cariño y empatía hacia ella, pero no por ello menos incisiva en la disección de su comportamiento.

    Un saludo.

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    1. Cierto y bonito todo lo que dices Alfredo.

      ¡Ya ves!, disfruto mucho con el formato "radiografías humanas" y me recreo en detalles escabrosos :)

      Un saludo y muchas gracias por pasarte.

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