sábado, 30 de abril de 2016

RALLADURA ÁCIDA, NI DE NARANJA NI DE LIMÓN

A veces tenemos conductas desproporcionadas y absurdas, menos mal que nuestra desmemoria nos salva del trance de recordarlas a menudo, y este aspecto podría convertir la historia de nuestra vida en la de una redención…

Elegir de entre todos los despojos humanos el más apropiado y mestizo, el de aspecto más atrevido, y elegirlo para convertirnos en él, y con ese rol tener buena mano para el amor descuidado, o tal vez acabar destrozado por una crisis interminable, también optar por que nadie te importe lo suficiente como para enojarte, incluso tener buena mano para las ilusiones sin dar la talla de ilusionista, elegir ser un espantajo que llega siempre tarde a los sitios porque piensa que eso da categoría, incluso optar por idolatrar a un cantante porque siempre llueve en sus temas y odiar a todos aquellos que interpretan onomástico-canciones… Elegir convertirse en ese despojo humano porque cree en los pecados y en su tendencia a ser adictivos.

La elección podría ir por otros derroteros y optar por ser alguien inexperto, aturdido y perseguido por recuerdos indelebles de su único ayer, quizás un ayer único, ¡quién sabe!... 

¿Quién elige de entre todos los despojos el apropiado?, ¿y apropiado para qué, para quién?...

A veces convertirnos en lo que no somos es la vía de escape más cómoda y rápida, más fácil y célere… A veces no saber quiénes somos es la causa de tanto despropósito, de tantas situaciones desafortunadas, de tanto dolor concentrado… Cuesta determinar con firmeza dónde considerar que ese viaje ya debe o tiene que terminar, cuesta ser consciente de que ese papel que desempeñamos es como muy de mentira… Entonces es cuando sobreviene la indefensión frente al acecho de la locura.

No somos responsables de nadie, más sí e indudablemente de nosotros mismos.

sK

                                                               



sábado, 23 de abril de 2016

LA MITÓMANA

Era una mujer oscura que soñaba la realidad para que existiera y después jugaba a distorsionarla con pequeñas infamias. Su punto de vista era la rareza, de naturaleza enérgica y criticada porque disfrutaba mucho de los placeres con el sexo opuesto. Cuando organizaba eventos sociales en su casa de campo hacía composiciones florales de exquisito gusto en centros de mesa, donde los crisantemos eran los protagonistas, sí, las flores de los muertos animaban con mucha clase las mesas acompañadas de blancos manteles de lino vaporosos y nítidos, que al colgar por los laterales oscilaban suavemente frente al ventanal abierto de par en par.

Aunque adulta, en su interior persistían ocultas heridas de la infancia… Tenía miedo al abandono, a confiar, al rechazo y a la humillación, no soportaba  la injusticia y lloraba siempre que tenía ocasión por todo ello y por muchas cosas más, que ahora no vienen a cuento.

Cuando mantenía una relación gustaba de entretenerse siendo infiel con las miradas y en las fiestas, se convertía en una ilusión lunar cuando bailaba entre los tules de sus bellos y largos vestidos… Tenía una gracia especial para moverse y disimuladamente salir en todas las fotos, a la par que la desgracia de que muchos conocían su pasado y lo utilizaban alegando que cada uno tiene sus armas.

No se perdía ni una sola puesta de sol, pues combinaban perfectamente con su tristeza innata, y el color de sus ojos se transformaba enamorando a todos aquellos que osaban acompañarla en su ritual con el astro.

Ella sabía que el amor es no poder imaginarse sin esa persona, sabía que las decisiones son las que cambian todo y no los deseos, sabía que por la ignorancia nos equivocamos y por las equivocaciones aprendemos, sin embargo, decidió huir de él, deseándolo como a nadie jamás, y con ello aprendió que estaría avocada a encontrar una pareja, con la que nunca se pondría de acuerdo, y así su realidad se transformaría en un universo de desencantos desmotivadores, un inframundo emocional desde el cual debería luchar desgarrada y maltrecha, para no perder nunca de vista la pulsión de su oscuro latido.

sK

                                                         


sábado, 16 de abril de 2016

DIARIO PARA UN DESTIERRO: Desayuno sin diamantes

Olor a café y brisa marina… Me están dando ganas de salir a pasear y además ser cordial con la gente que se me cruce… Aunque ahora que lo pienso, dándome un baño de realidad hay ciertos puntos de inflexión: El del cuarto del bloque de enfrente que es el amo del lugar, el más desagradable y el más injusto del barrio, cierto que puedes morirte de la risa cuando imita a Carmen de Mairena sin embargo y por lo demás, se puede correr un tupido velo perfectamente… La anciana del bajo a la que me harto de decirle todos los días que no es una buena idea sorprender a la gente por la espalda, lo peor es que cada vez que me asusta, sujeta su enorme barriga con sus dos manos para teatralizar aún más la guasa y esa escena tiende a superarme, sobre todo últimamente, no sé porqué será… El del décimo A mentado en las reuniones de la comunidad por sus rarezas y que para mí lo más repugnante del sujeto es que me come con los ojos… La joven pija canguro de la niña de la funcionaria del tercero, que al parecer sufrió la pérdida brutal del padre cuyas esperanzas además decepcionó, y que se presupone por ello, que puede comportarse como  una jovencita repelente y maleducada, “ya se sabe que lo de los traumas tiene sus más y sus menos” como nos dijo la funcionaria en plan chivatazo o justificación, ¡a saber!… Y de la francesa del once  prefiero no hablar, sus conversaciones mezclando dos idiomas se me hacen eternamente agotadoras y eso me hace buscar sitios o lugares aptos para ocultarme cuando la veo llegar al portal, la última vez corrí como una adolescente con tacones hacia el parking y me escondí tras el coche del vecino del ático, no bromeo ni exagero, ocurrió tal cual… En fin, que olor a café y brisa marina, pero lo cierto es que con mi baño de realidad la calle se ha convertido en la habitación del pánico y además mi café ahora va  acompañado de mala leche.

Creo que me ahorraré el fantástico  paseo y me deleitaré con las vistas, a fin de cuentas disfrutar del placer del buen café tomado tranquila y apaciblemente sin la censura de la agenda es un deleite inigualable… ¿Así que, quién quiere un desayuno con diamantes?...

sK

                                                                  



sábado, 9 de abril de 2016

# 19

Empiezas a sentirte ajeno a ti mismo, sientes que no eres tú, ni tan siquiera el reflejo de tu jodido ego… Todo lo visto y todo lo vivido pierden su sentido, las calles, los lugares visitados, las rutinas, los sueños, incluso tus pensamientos obsesivos a los que tanta importancia les dabas hasta ese preciso instante… Es ahí en ese punto de no retorno, donde irremediablemente se desintegran… Y es entonces cuándo lo entiendes todo, y digo todo porque es absolutamente todo… Entiendes lo incomprensible, lo intocable, lo imposible y lo impenetrable… Has tenido que dejar de ser tú para llegar a ese nivel de entendimiento en el que nadar en la nada es sin duda alguna hacerlo en la abundancia.

Has tenido que dejar de ser para dejar de estar después de pasar una indecente cantidad de tiempo pareciendo… Y en este proceso que hacen llamar existencia has dejado escapar tu vida en forma de pasatiempos como quién no quiere la cosa, o tal vez, como quién no la valora como merece o debiera.

Al final resulta que la futilidad se adueña con celeridad de ese algo tan valioso, injustamente menospreciado por la rutina de un latido monótono, que sin embargo, aunque no lo creas, es lo más grande, bonito y esencial que te han regalado y te van a regalar jamás…

Y la cuestión ¿sabes cuál es?...
Pues que nunca volverás a tener todo lo que creías tener, porque en el fondo no has sido dueño de nada.

sK

                                                  



sábado, 2 de abril de 2016

CARTA A MI ESPOSA INFIEL

Ha sido como el adiós a un mito… Y mientras, en mi memoria emocional oleajes del pasado que no se puede borrar y en las blancas crestas de sus olas un dolor irreparable… Has salido para encontrarte con él, yo ya no estoy, que poco cuesta estando no estar y extraviarse en un asteroide mental en el que la tristeza es un astro al que poder adorar con entrega y frenesí.

Mi esposa es infiel, fría y calculadora, cobarde y débil… Descubrir tu juego sucio me trae emociones desagradables entre las que oscila contundente la retirada absoluta de toda la confianza depositada en ti, porque no hablas con la verdad desnuda pues obviamente no sabes una palabra de todo esto, menos todavía, de sus implicaciones en una relación amorosa auténtica y genuina… Y de repente, la extraña magia de un atisbo de luz que me alivia al pensar que a él podrías también engañarle, y a cualquier otro, tal vez a todos con los que a lo largo de tu vida decidas estar de cualquier forma o modo… Sí, en un futuro no muy lejano podría ocurrir desviada como estás del pudor y del buen hacer, que está ya mal hecho.

Más fíjate mujer desleal, en el fondo sólo te deseo una cosa, que nunca te seas infiel a ti misma, eso jamás se lo podría desear a nadie que se precie ni tampoco a alguien a quién desprecie… Sería sin duda peor que desear la muerte.

(En la imagen Lilith, primera esposa infiel de Adán y primera de las cuatro mujeres del diablo)


sK