sábado, 2 de enero de 2016

ELLA

Su sensación era de desgarro gravitacional, es decir, de la existencia de una brecha tiempo-espacio. Siempre había creído que las sensaciones dan rigor a los detalles, aspecto este, que para ella siempre corría el riesgo de convertirse en algo realmente excitante.

Le resultaba muy fácil esconder la tristeza tras sus ojos y así permanecer impermeable horas, días, incluso semanas… Era una mala actitud, sí, era como esperar una intervención divina, algo irreal y absurdo sin duda. Hacía muy diestramente y bien entrenada de muro de contención, mostrándose inconexa con el escudo del “todos tenemos asuntos pendientes que no estamos dispuestos a compartir”, un mantra convertido en filosofía de vida, de muchas vidas humanas… ¿De todas tal vez?...

En su fulminante intuir generaba víctimas a cada paso, o jugaba a emborracharse de sí misma y pasaba la resaca en soledad para variar, o era políticamente incorrecta y por ello se sentía jodidamente diferente al resto…

Pero a ella no le dolían los amigos perdidos en el camino, no ansiaba realidades espirituales, no había encontrado una pareja de baile para la vida, ni siquiera una presentida como posible, y eso que era una profesional del tango, pero era algo que no se podía fabricar a modo de receta de cocina… ¡Ah! tampoco mataba al macho durante la cópula, sin embargo, siempre y simplemente se mostraba inconexa. Eso no ayudaba, pero, ¿acaso alguien  había pedido ayuda?...

Escuchaba con deleite las clases magistrales de los mármoles mortuorios en sus innumerables paseos por los cementerios, desde allí era capaz de imaginar lo imposible, porque no todo está bien siempre, ni tiene que estarlo, el mal se cotiza al alza y quién quiera seguir con los ojos vendados, allá con su existencia y sus balanceos. Ella era una luchadora, una guerrera, una inconformista conocedora de la existencia del mal y de las luchas por el bien. Sólo se negaba a luchar contra sí misma, no por nada, bueno sí, por falta de obvios motivos.

Las emociones y las sensaciones que le provocaba el arte, la convertían en la gran incomprendida que dormía para soñar y nunca para descansar… Para descansar daba largos paseos inspiradores o emprendía largos viajes sin intenciones claras…Así descansaba ella…

Ella que no huía de sus problemas porque así se perdía más, que de entre los doce dioses olímpicos escogió a Apolo por ser el del conocimiento, la música, la poesía, en definitiva por ser el dios del sol y la luz…Ella que veía en el olvido otra forma de muerte y en su vida no había encontrado la causa de su pena ni el motivo de su contento, ella con su mirada estancada siempre en el vacío, peregrina y errante, siempre con su transparencia absorta.

Ella siempre fumándose el alma.

sK

                                                                               

                                                              

10 comentarios:

  1. Desolador comportamiento, encerrada en si misma, prescinde de su entorno, disfruta del paisaje y se olvida del paisanaje y en su caminar paseante no halla quién le motive, para seguir insistiendo en el vivir compartido.
    Fumar es malo.:)

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    1. Fíjate, y ella se fumaba hasta el alma...

      Un beso Alfred! :)

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  2. Ella necesita otra vida.
    Lejos de esta materialidad insufrible.

    Besos.

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    1. Así es Xavi, lejos, muy lejos...

      Besos

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  3. Creo que eran los griegos los que decían que el exceso de bilis negra en el cuerpo llevaba a la persona hacia la melancolía.

    Los artistas en general o los apasionados del arte tenían un exceso de "bilis negra" que los conducía a esos estados de no encontrarse, de no pertenecer a ningún sitio o de constante búsqueda de la belleza.

    Como concepto me parece bonito, pero vivir con ello es una putada. Que se lo pregunten a unos cuantos jeje.

    Abrazos.

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    1. Es un concepto muy bonito, sí...Vivir con ello, una opción o elección de vida.

      Abrazos Óscar.

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  4. Inmota existencia la de ella sin función relacional ni contacto. Otra vida imposible de marcar hitos en la historia, un ejemplo con seguidores pero sin ser modelo.
    Jodidamente diferente, inconexa, vacía...e incluso diosa menor en su propio Olimpo. O tal vez, ¿sólo una aspirante a musa entre estimulante y sedativa pero venida a menos por agotamiento prematuro sin causa ni motivos obvios?.
    Todo, tal vez, por su muro e ir d-espacio y a des-tiempo.

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    1. Ella y sus ritmos, arritmicos con los del resto y tal vez con los del mundo entero.

      Saludos!

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  5. Qué buen texto, Sofya! Con tu estilo inconfundible: densidad de contenido pero muy fluido, se puede leer una y otra vez y cada vez tiene mayor profundidad.

    Un besote! :)

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