viernes, 29 de enero de 2016

DESCONOCIDOS

No era de esa clase de personas, nunca había tenido ni tan siquiera curiosidad por las vidas ajenas, sin embargo, tampoco había subido jamás a casa de una vecina desconocida, y ahora mismo, mientras ella estaba en la cocina preparando algo para picar y sonaba Barry White, a la par que la chica le decía a viva voz: “¡Ponte cómodo por favor, salgo en diez minutos!”… Mientras todo esto acontecía, pudo ver sobre el escritorio, en un rincón abandonado del pequeño salón, un manuscrito garabateado que obviamente era de ella, de su puño y letra…

“Sería muy fácil, nadie interrumpiría el momento. Nadie lo descubriría, además tardarían en enterarse, en dar la señal de alarma, que sin duda sería inútil. En diferentes ocasiones lo he pensado, a continuación me pongo música alegre… Entonces bailo, mis lágrimas se dispersan, mi cabeza también, sonrío y desaparece esa funesta inquietud, aunque sin duda, sería muy fácil, entre tanta soledad hay cosas que son muy fáciles… Un día, en lugar de temas alegres y bailables, una música más taciturna o triste… Entonces lo hago… Limpio y fácil…Y así lo hago”

En silencio se sentó en el sofá. Ella salió en breve con una bandeja de aperitivos. La vecina desconocida le miró y con el ceño fruncido le preguntó:

-      ¿Ocurre algo?
-      No, pensaba que en la vida sólo hay “ahoras”...

Y entonces él, la quiso imaginar bailando.

sK

                                                      


sábado, 23 de enero de 2016

EL BALANCEO DE LA BALA

- Dame una razón para que no te mate.

Él hablaba en serio, apuntaba a su cabeza con un revólver del 38 y la miraba imperturbable de frente, cara a cara... Circunspecto y severo.
Pero ella que construía a partir de falacias y deconstruía desde las verdades incluso cuando cerraba sus ojos, no se pronunciaba.
Ella vivía así, era así… Se sintió como una virgen al dejar de serlo y ahora no podía darle una razón vital a un desconocido en un duro trance existencial.
En el glacial de su rostro la amenaza de un holocausto, un ostracismo irreverente y osado… Fuera en la calle, sombras y árboles, y en un flash repentino el sabor de sus heridas, más ninguna razón a la vista… Absolutamente ninguna.

- ¡Dame una razón para que no te mate, no volveré a repertirlo, esta jodida bala se balancea!

     Miró al mar de los ojos de su verdugo y con voz potente, patente, infalible e inequívoca, sin súplicas ni reverencias, le respondió:
   
   - No me mates si realmente no deseas hacerlo, no lo hagas si yo no soy la causante de tu desdicha, no lo hagas por hacer.

Y con el ultimátum asomó la razón… Él bajó el arma…
             
Ella era así, construía desde las mentiras y deconstruía desde la realidad…

sK

                                                     

sábado, 16 de enero de 2016

DIARIO PARA UN DESTIERRO: La claridad subterránea

A ratos pienso en mi muerte, en cómo será… Son momentos de claridad subterránea, tardes de duelo que con una euforia lúgubre se abren hueco en esa noción mía de hostilidad permanente. Dejo de lado mi indumentaria de impostora que luzco garbosa y estilosa a diario dentro de mi rutina, y también me permito abandonar esa vehemencia que tanto me agota y aturde.

Practico el desapego de mi  mundo de la paranoia y la vigilancia del día a día, también mi imagen de autista talentosa. Extrañamente recupero mi sentido lineal con el suspiro de mi alma apasionada… Cuando a ratos pienso en mi muerte, en cómo será, es como la hora decisiva, pues implica dejar de progresar en lo absurdo, hacer desaparecer del tapete verde los naipes perdedores, no hay condenas morales, ni negras desgracias, ni calidades ambiguas… Son momentos de claridad subterránea, tardes de duelo en las que me convierto en cenizas y esparcida en medio de esta cosmópolis juego a despertar  a las macetas que duermen en las barandas…No hay versos de amor desesperado ni canciones tristes…Y a ratos huelo a jabón de coco… Esta particular muerte mía huele a jabón de coco.

¿El miedo nos mantiene activos? ...

sK 

                                                                              

sábado, 9 de enero de 2016

# 16

Para escribir caminar y para caminar un recorrido inspirador, siempre inspirador.

Captar las sutilezas de la vida, los matices existenciales, incluso la simpleza de los modos o formas de vivir… Confiar mucho más en las casualidades, darse salvajemente a las emociones, sin piedad, con una fuerza casi primitiva… Envenenar mi pensamiento con una visión milimétrica, sacar los fantasmas de mi cabeza, salir a cenar con muertos de renombre, sentir que no soy yo, conocer al diablo en persona, incluso llorar y sorberme los mocos ante la crueldad de los recuerdos bajo los efectos de una lupa de aumento.

Así, de este modo, sentarnos una al lado de la otra y acoplar nuestras cabezas para poder charlar apaciblemente… Juntas, mi musa y yo…

Y así, con todas ellas, para escribir, para inspirarme.

sK

                                                               


sábado, 2 de enero de 2016

ELLA

Su sensación era de desgarro gravitacional, es decir, de la existencia de una brecha tiempo-espacio. Siempre había creído que las sensaciones dan rigor a los detalles, aspecto este, que para ella siempre corría el riesgo de convertirse en algo realmente excitante.

Le resultaba muy fácil esconder la tristeza tras sus ojos y así permanecer impermeable horas, días, incluso semanas… Era una mala actitud, sí, era como esperar una intervención divina, algo irreal y absurdo sin duda. Hacía muy diestramente y bien entrenada de muro de contención, mostrándose inconexa con el escudo del “todos tenemos asuntos pendientes que no estamos dispuestos a compartir”, un mantra convertido en filosofía de vida, de muchas vidas humanas… ¿De todas tal vez?...

En su fulminante intuir generaba víctimas a cada paso, o jugaba a emborracharse de sí misma y pasaba la resaca en soledad para variar, o era políticamente incorrecta y por ello se sentía jodidamente diferente al resto…

Pero a ella no le dolían los amigos perdidos en el camino, no ansiaba realidades espirituales, no había encontrado una pareja de baile para la vida, ni siquiera una presentida como posible, y eso que era una profesional del tango, pero era algo que no se podía fabricar a modo de receta de cocina… ¡Ah! tampoco mataba al macho durante la cópula, sin embargo, siempre y simplemente se mostraba inconexa. Eso no ayudaba, pero, ¿acaso alguien  había pedido ayuda?...

Escuchaba con deleite las clases magistrales de los mármoles mortuorios en sus innumerables paseos por los cementerios, desde allí era capaz de imaginar lo imposible, porque no todo está bien siempre, ni tiene que estarlo, el mal se cotiza al alza y quién quiera seguir con los ojos vendados, allá con su existencia y sus balanceos. Ella era una luchadora, una guerrera, una inconformista conocedora de la existencia del mal y de las luchas por el bien. Sólo se negaba a luchar contra sí misma, no por nada, bueno sí, por falta de obvios motivos.

Las emociones y las sensaciones que le provocaba el arte, la convertían en la gran incomprendida que dormía para soñar y nunca para descansar… Para descansar daba largos paseos inspiradores o emprendía largos viajes sin intenciones claras…Así descansaba ella…

Ella que no huía de sus problemas porque así se perdía más, que de entre los doce dioses olímpicos escogió a Apolo por ser el del conocimiento, la música, la poesía, en definitiva por ser el dios del sol y la luz…Ella que veía en el olvido otra forma de muerte y en su vida no había encontrado la causa de su pena ni el motivo de su contento, ella con su mirada estancada siempre en el vacío, peregrina y errante, siempre con su transparencia absorta.

Ella siempre fumándose el alma.

sK