lunes, 26 de diciembre de 2016

EL BALAZO DEL TEDIO

Me mudo, cambio de imagen, mis musas y yo somos inquietas y un poco aventureras, así que hemos decidido aprovechar el topicazo del "Año Nuevo, Vida Nueva" para trasladar mi rincón literario y cambiar dinámicas de publicación, estética y otros aspectos.

Aquí os dejo el enlace por si queréis seguir leyéndome:
https://elbalazodeltedioblog.wordpress.com/

sK

                                                                               

sábado, 10 de diciembre de 2016

# 26

Vista desde el espacio la Tierra es una gran bola azul, yo la veo desde mi ventana y no sufro ningún desorden emocional, es sólo que la vida me duele y el cansancio del paso de los años impulsivo y enérgico, me lleva a ese punto constante de aislamiento. Me refugio en la ternura de mi retiro porque además, es el claro vestigio de las mejores horas vividas, esperando tal vez por qué no decirlo, una revelación en el camino.

El color de mi tedio es azul, como la Tierra, esa gran bola que se ve desde el espacio y que yo veo desde mi ventana. Esta es para mí la única verdad del Universo, y no me creo el ombligo del mundo pues sé que ese defecto tan frecuente, le corresponde a El Cuzco, la capital del Imperio Inca, yo veo lo que veo desde mi ventana, porque para los que pensamos todo encierra cierta complejidad, entonces la mente se me obnubila, juego a recomponer mi alma, a tener sueños que no a poseerlos, y al conciliarlos me encuentro con la tristeza que los habita, y en esa paz triste, es cuando yo siento mi brillo y mi voluptuosidad, pues sé que estoy perfectamente capacitada para edificar y con una capacidad igual de perfecta, también soy diestra para derrumbar.

Y a todo esto yo lo llamo, estética del abatimiento.

sK

                                                                        

viernes, 2 de diciembre de 2016

I` AM CHLOÉ... La confidencia en la boda de nuestro amigo

“Te voy a hacer una autopsia de los hechos, y esto que voy a decirte sólo te permito que se lo cuentes a una mujer que escriba, sé que tu confidencia se convertirá en literatura y en cierto modo quiero que el mundo se entere de que se puede matar a alguien y asumir el trance de la experiencia responsable, se puede, claro que se puede… Y la responsable soy yo, pero nadie más que tu y esa escritora a la que se lo cuentes lo sabremos. Los lectores podrán luchar entre la ficción y la realidad de lo contado, pero esa es ya la lucha de cada cual, y ahí no debemos entrar, eso es algo muy íntimo y personal.

Cuando alguien interrumpe el circuito de mis pensamientos me dan ganas de matarlo, sobre todo cuando mi mente está lubricada por mis emociones y las reflexiones fluyen solas y facilonas, son esas sucias verdades que nadie quiere oír y de las que yo disfruto cual jugoso fruto prohibido, que además es secreto y es mi secreto. Lo mato poco a poco, con mi mirada odiosa, en silencio, sin testigos, y entonces… Entonces ya no hay magia, la interrupción se la lleva toda y no hay vuelta atrás, porque soy de esas mujeres que cuando pierdo de vista la magia del momento, de la historia o de la persona, me enfrío y sólo un pensamiento, una persona o algo diferente pueden traerme de nuevo el ilusionismo. Algo o alguien diferentes. Y todo esto se llama imperfección humana, y yo me llamo Chloé, sí, como la chica del anuncio del perfume que dice mirando a la cámara: 
“ I´am Chloé”… Pues yo soy Chloé.

Muy a menudo nos decíamos eso de “te quiero”, ambos, sin tapujos, estábamos entregados a las labores amorosas, pero yo sabía que eran diferentes, sí, mis “te quiero” eran distintos a los suyos, porque cada uno sentía el amor de una manera divergente y dispar, todo era diferente, entre nosotros y nuestras concepciones había un abismo confuso y atontado que me sacaba de quicio a cada momento, todo era el juego o la lucha de los opuestos entre ambos, los colores, los sabores, las olores, los conceptos del amor y de las relaciones en general, y en concreto era un campo de batalla en el que nos atrincherábamos sólo con el sexo. Esas diferencias abismales me fueron provocando odios ocasionales hacia él, tal vez, por qué no decirlo hacia su género y su número.

Siempre fui un alma alada que veía en la reciprocidad el más horrible de los supuestos por cuanto implica de anulación en el ser individual, siempre pensé que de lo que das pierdes, y desde luego me declaro fanática auténtica del descreer de todo, a toda costa, cueste lo que cueste. El tema de los sueños era algo terrible, yo siempre sueño a lo grande, él tenía el defecto de soñar con cosas más cercanas y posibles que al no poder alcanzar le provocaban desilusiones drásticas y dramáticas, soñar a lo grande no es digno de pena, por el contrario sus sueños sí lo eran, pues no alcanzar lo alcanzable es tan patéticamente penoso… No he conocido el amor verdadero, pero eso no tiene porqué ocurrir, lo importante es que no lo necesito para vivir, ¿cómo voy a necesitar algo que no sé en qué consiste ni de qué se trata?, es como echar de menos a alguien o a algo que no he conocido ni he visto jamás. Otro sinsentido del que no pienso hacerme cargo. Siempre hago caso de mis gatillazos mentales, eso que llaman sexto sentido,  también disfruto de mi eyaculación mental precoz, que produce escasos aciertos pero desde luego pueden ser memorables. Gracias a un gatillazo mental supe que lo mío no era el género masculino, gracias a una eyaculación mental tan precoz como atinada supe que lo mataría… Poco a poco, con mi mirada odiosa, en silencio, sin testigos… Y entonces lo hice, así tal cual te lo estoy contando, con estrategias propias de mujeres creativas, mujeres con madera de líder convertidas en personajes fascinantes y alejadas del reguero de teorías reinante, yo no soy de esas que piensa que el amanecer se encargará de solucionar un problema tan urgente, antes caería en el sueño profundo y eterno que duermen las ruinas.”

Miré a mi amiga noqueada, y como veis le di forma de literatura a su confidencia, el nombre de él prometí no mencionarlo, por respeto y discreción, pues su muerte salió en todos los medios habidos y por haber, pero el de ella es el real, ahora os dejo con vuestras luchas, pues como le dijo Chloé a mi amiga eso es algo muy íntimo y personal, sólo me queda deciros que de entre todos los trucos para no salir en las fotos de una boda, este ha sido el mejor con diferencia. Tomamos nuestras copas tranquilamente, las dos solas en un rincón de la barra y nadie se acercó porque supongo que los presentes sabían que era un claro momento de confidencias entre amigas. No salimos en las fotos nosotras, pero quizá os guste saber que Chloé sí salió, y salió en todas.

sK

                                                               




sábado, 26 de noviembre de 2016

MIRANDO UN PUNTO EN LA NADA

Situación: Una gran amiga y yo tomando unas copas en la celebración de la boda de otro gran amigo…

Mi mente se entremezcla con el alcohol…

“Estrellato icónico, moneda corriente, metáfora doméstica, riña tumultuaria, marasmo económico, arquitectura narrativa, traje harapiento, escenarios seductores, conciencia colectiva, rastro semioculto, desventura amasada, ejecución torpe, hedor horrible, sucedáneo secundario, lenguaje bélico, poema meditativo, palabra injuriosa, estudio metódico, vidas separadas, tragedia intrépida, límite cruzado, vínculo mágico, carácter estoico, forma hundida, iglesia primitiva, horizonte perverso, cliché absorbente”

Mi amiga se da cuenta de mi estado adimensional y entonces inicia una conversación…

-      ¡Oye!, ¿qué haces, en qué piensas?

Yo reacciono y entonces ella se anima…

-      Creo que hoy estoy sufriendo el abandono de mis musas.
-      ¿Te cuento una confidencia que desconoces?
-      Lo mismo me inspira…

Y me inspiró… Será mi próxima entrada... O tal vez la siguiente… O la otra… ¡Oh, era una confidencia!... Bueno, tal vez no la leáis finalmente, sé que podría cambiar los nombres de los protagonistas pero así perdería todo su encanto… Son dos nombres preciosos, y tan sugerentes…

sK

                                                                 

viernes, 18 de noviembre de 2016

DIARIO PARA UN DESTIERRO: Movimiento hierático

De la dulce emoción duradera de mi odio auténtico por ti, surge un extraño esplendor de mi alma… Del apartado rincón del universo en el que mi corazón está vapuleado por la tragedia, allá en el horizonte azulado, surge con estilo afectado y frustrado una especie de escrúpulo relativo… Todo esto porque me abandonaste y ya no puedo sentir devoción por ti, tú, que no sabías de atardeceres, ni de placeres incontables, ni de palabras inevitables.

Elegiste con un salvajismo incomprensible mi cielo, y la muerte, como consuelo de tu vivir.

Yo siento todo esto, siento vacía mi materia, siento mi vida en el centro del huracán, siento el absurdo de no poder explicar bien quién soy yo, siento que mi corazón ahora no existe, ¡siento tan diferente la idea de la muerte!, ¿sabes?, ¡tan diferente!...Yo, que no concibo el amor sin ternura, y ahora, ahora tú que ya no estás ni estarás…Tú... Que jamás estarás ya.

sK

                                                   

viernes, 11 de noviembre de 2016

# 25

“Nacer en ciertas familias es como una sentencia… Y no quiero que en mi declaración se interprete un afán malsano de banalización de la muerte, sólo quiero decir esto y hacerlo tal y como lo estoy haciendo, sobre el escenario de un teatro con su aforo lleno”

Silencio… Mucho silencio que da paso a una emoción… Mucha emoción que da paso a las lágrimas… Lágrimas que caen… Que están cayendo.

La chica baja del escenario acompañada por ese silencio emocionante y emotivo, el público comprueba que ella no forma parte de la obra teatral, porque en ese momento sale el presentador de la misma y exclama animado:

- ¡Por favor, pido un cálido aplauso para esta joven que a partir de hoy ha decidido hacer cambios en su vida!

Aplausos… Aplausos… Más aplausos…

Ella aunque se resiste, sonríe tímidamente a todos desde su butaca… Los más cercanos le dan abrazos y besos de felicitación y reconocimiento… Su sonrisa triste es desde este momento aún más bella y hermosa… La más bella y la más hermosa.

Ssshhh… Que ya empieza la obra.

(Y es que cuando rompemos el silencio para expresar aquello que nos duele, cuando damos voz a nuestro dolor y lo hacemos en voz alta además, ya vamos hacia el cambio, de hecho ya hemos decidido que estamos cambiando algo...)

sK

                                                         



viernes, 4 de noviembre de 2016

DULCES ATRACONES

La caja de bombones está vacía ya, ¡ah, queda uno de chocolate blanco!... Estos dulces atracones solitarios con música de fondo me sientan bien. El teléfono ha sonado varias veces por eso a la tercera lo he silenciado, me resulta insoportable y molesto que en estos espacios cuidadosamente escogidos, y con los que pretendo silenciar al resto del mundo, el tono de las llamadas interrumpa el ritmo lento del placer de esta desconexión, aunque suene Hells Bells de ACDC. Desconecto de las actitudes sospechosas de ciertos individuos, de la ignorancia supina que hiere a humanos y mata ilusiones, de las mentiras patológicas escondidas en las falsas apariencias, del horror que supone la falacia generalizada, de las personas con escasa capacidad de análisis o reflexión, de las experiencias que no elegimos pero que son inevitables y determinantes, desconecto como huída, y huyo considerándome valiente al asumir la cobardía innata o heredada, que me hace sentir en primera línea de fuego, aunque lo cierto es que no aspiro ni a ganar ni a perder, pues empiezo a pensar que ambas cosas son lo mismo.

Escuchar es fundamental pero comienzo a sentir repugnancia ante determinadas teorías que son fechorías dichas por malhechores, creo que empiezo a ser fundamentalista en este sentido, me cuesta soportar ciertos sadismos que se dicen escudados en conversaciones o discusiones que no llevan a ninguna parte, como la muerte, ¿acaso nos lleva a algún lugar la muerte?… ¡Muramos pues!, a fin de cuentas es la maldición asumida, que si no se asume transforma al hombre en un sujeto patético e inasumible como ser inteligente de la llamada especie superior, tal vez no nos confundamos, erróneamente definida, sin duda.

Llega el momento del último, el de chocolate blanco y recuerdo mi conversación el otro día con ciertos miembros de la familia, mi hermana se ha separado de su marido y los más mayores ya sentenciaron el desenlace el mismo día del enlace matrimonial, ¿es que todavía pueden creer que el hecho de no llevar nada prestado ni azul puede significar la inevitable mala suerte de la relación de pareja?, a ver, es mucho más sencillo, si no te casas enamorada ninguna prenda prestada ni azul te salvará del trance… Mmmm… Chocolate… Aunque más trance puede ser la boda que la separación evidentemente, y ahora sí que se acabaron los bombones, ¡todos, absolutamente todos!... Y precisamente ahora, sin chocolate aunque sí con su ligero sabor en mi boca, llega a mi cabeza lo último de lo último, algo que está de rabiosa actualidad en mi vida, el cúmulo de personas desechadas y apartadas con nocturnidad, premeditación y alevosía, visto lo visto y sin querer saber  lo que podría quedar por ver con ellas. Mi círculo se cierra y los pocos que hay en él, saben que me encantan las flores y el chocolate, ¿no es fantástico?...

sK

                                                             

viernes, 28 de octubre de 2016

UNA DIVINA COMEDIA DE MOTEL DE CARRETERA

Ella miraba a su alrededor con gesto de incomprensión total y absoluta, muy exaltada le miró retándole:

-  Siempre has sentido fascinación por esta basura ¿verdad?, ¡por eso me traes a este maldito motel de carretera, como si fuera una jodida furcia! 
- Tranquilízate, lo de hoy no es más que una de mis fantasías, un desenfreno total de razonamiento pobre, es sólo eso.

Ella le miraba perpleja…

Esto no son más que los pormenores de ser la otra.
¡No digas eso!, sólo deseo que disfrutemos juntos.
¡Me importa una puñetera mierda tu fantasía!

Él se aproximó, la abrazó fuertemente y besando su cuello le susurró:

Yo te daría mi vida entera, eres una mujer fascinante, tu locura es sexi, me descentro con tu sola presencia, mis antiguas angustias han desaparecido desde que te conozco, mi dolor, mi caos, mis miedos…

Ella se apartó más tranquila, le miró con aire relajado que no convencido y añadió:

Estoy cansada de mi trabajo, la facultad está llena de carcas elitistas que interfieren en mis labores docentes, y cuando te conocí estaba predispuesta al amor, pero ya ha pasado casi un año y ser tu amante me está confundiendo, no sé si estoy siendo responsable, ni consecuente, no sé si es una ficción o es realidad, no sé si follas con mi ego o si lo haces con mi yo herido…
¡Yo no te follo, yo te hago el amor!, ¿todavía no te has dado cuenta?, ¡quisiera salir es este infierno, pero no sé cómo hacerlo!...
¡Pues ahí te quedas en tu particular infierno Dante, en tu vorágine tormentosa, con tu divina comedia de motel de carretera!...
¡Por favor Laura, siento un miedo atroz a esta soledad, contigo y tu compañía mi vida tiene sentido!
-  Ese es el problema, que tú buscas compañía porque te sientes solo, yo busco algo más, busco un compañero con el que aprender y crecer, que sepa follarme y sepa hacerme el amor de tal modo que yo pueda diferenciar perfectamente cuando es sexo puro o cuando el acto está contaminado por las emociones…Yo sólo quiero eso… Y es una idea bastante noble, ¿no te parece?...

Al salir de la habitación y tras un portazo descolgó un cuadro que había en la pared al lado de la puerta. Fuera, los ruidos de la calle le parecieron estar cortados a cuchillo, entonces pensó en cuánta maldad hay en la inconsciencia de los sentimientos y las emociones. Y en su soledad, se sintió malvado e inconsciente.

sK
                                             
                                                        


                                                       


                                                 


                                                   


                                                          

viernes, 21 de octubre de 2016

LETANÍA DE LLUVIA

La lluvia siempre acompaña, con ella mis pensamientos se oscurecen y así  logro profundizar. Cuando te conviertes en una más y sólo logras sobrevivir desde la superficialidad que mandan esos putos cánones erróneos que hacen llamar cultura, momentos como los días lluviosos son un lujo no merecido que precisamente por no merecer, me esfuerzo en aprovechar al máximo. Es como una fiesta a la que acudo yo sola y en la que celebro por todo lo alto mi soledad, mis pajas, mis enajenaciones mentales y mis dudas acerca de si es mejor vivir o más saludable dejar de hacerlo. Una fiesta en la que el Ron actúa como depurativo y aclara mis ideas contribuyendo a acelerar mi latido que tanto deseo últimamente poner al límite. No sé si es aburrimiento, cansancio, desidia o biología, sí, a veces pienso que mi genética tiene un punto negro en forma de cromosoma suicida, pero como no pienso pagar para saberlo, sigo dando vueltas de tuerca a todo este despropósito que lejos de mejorar empeora, que lejos de tranquilizar altera, y que lejos de acercarme a la vida me aproxima a su antagonista desde la dejación más absoluta, pero es que además, lejos de preocuparme me atrae hacia él con un retorcido y extraño cortejo empapado de lluvia, de fluidos sucios de olor a rancio y de un frío indeterminado como el de la guadaña.

Los días no pasan igual cuando son lluviosos y grises, ¡en absoluto!, en estos días y si son varios seguidos, siento la mejora de mi función inmune, se estimula la producción de mi reserva cognitiva y mis pensamientos oscurecidos  me llevan allí. Veo la escena nítida y clara como en un fotograma de calidad inmejorable, un trago de alcohol y un nuevo porro de hierba favorecen ese momento en mi cerebro ocupado sin remedio ya en oscuros menesteres. De todas las experiencias posibles y proclives esta promete ser reveladora, dudo que un buen polvo pueda sacarle ventaja, a ambos les llaman tocar el cielo pero la verdad es que cuando en tu cielo solo hay nubes, estrellas, tormentas o aviones pilotados por psicópatas, ni la muerte ni un clímax de lujo alcanzarían a llevarme a él, todo lo más podría tocar alguna nube con las manos mientras mis brazos yacen enredados en los barrotes de forja del cabecero, y un hombre con soberana destreza me cabalga ágil, hábil y grácil, pero poco más, ¡joder, todo el mundo sabe que las nubes son como los destinos, se nos escapan de las manos!.

Ahora suena el móvil, justo ahora y es él, justo él, la última persona en  el mundo con la que me gustaría hablar, justo esa persona. De toda esta injusticia momentánea extraigo la rápida conclusión de que no obtendrá respuesta, es justo lo que merece y es justo lo que deseo hacer. Sin embargo algo se ha disparado dentro de mí, la rabia contenida, la decepción más cruel de los tiempos, el asco y la náusea de Jean-Paul Sartre y la mía, y en el vacío interno, el eco de mi  voz ahogada por la ira me hace salir corriendo hacia la habitación, me quito el pijama, cojo mis vaqueros rotos, me pongo la camiseta de Motörhead, me suelto la coleta, alboroto mi melena peinándola con mis manos y ante el espejo la primera vez de todo, del sexo, de los sucedáneos amorosos, de las pérdidas y de las ganancias… Trato de imaginar cómo debe ser la primera vez ante un diagnóstico de cáncer cuando te encuentras en la jodida sala de espera de oncología esperando el turno para tu primera dosis de veneno, y ves a veteranos que han perdido ya el cabello, el peso y sus masas musculares, los ves y te ves en ellos, ¿cómo debe ser eso?... Me miro en el espejo asqueada por las sensaciones que la llamada ha provocado en mí, salgo del aseo, cojo las llaves del coche, dejo las de casa y tras un portazo estremecedor bajo las escaleras de dos en dos, presa de una locura por esas primeras veces malas, terroríficas, dolorosas y crueles. Lloro, ya he explotado, una catarata emocional invasora hace su acto de presencia, me siento ante el volante y recapacito. Por lo menos que no se note, no por ahora, luego cogeré la autopista y allí veré el momento oportuno, pero ahora por la ciudad despacio, que no se note, que nadie lo note porque me voy, quiero irme y hacerlo a mi manera en homenaje al senequismo y a todas las primeras veces erróneas y fatídicas de todos los seres que habitan la Tierra, y de mi principalmente.

Frontal y contra un muro, estrepitosa la chapa se hará añicos contra la piedra y el cemento, no tendré tiempo de reaccionar, superaré la barrera del dolor pero el impacto partirá mi alma antes que mi cuerpo, reventará mis ideas suicidas antes que mi cráneo y mi soledad seguirá intacta en ese momento y más presente que en todo el tiempo que ha durado mi existencia. Me vaciaré de sangre y de mi pesar ensangrentado, me helaré por dentro y amorataré por fuera. Será perfecto, nítido y claro como en un fotograma de calidad inmejorable… Será otra primera vez que sin embargo resultará ser la última, sólo fallan dos detalles, es de día y ya no llueve, si no hubiera sonado el teléfono, si no me hubiera molestado,  habría esperado hasta la noche, sobre todo por si de nuevo cae la lluvia. Escucho a Black Sabbath, y subo el volumen aunque en breve soy consciente de que dejará de sonar.

sK

                                                      


viernes, 14 de octubre de 2016

DIARIO PARA UN DESTIERRO: Dulzura e inteligencia

El objetivo es siempre conseguir lo que me propongo con dulzura e inteligencia. A veces surge y lo hago contenta, otras se tercia y estoy alegre aunque generalmente, más bien casi siempre, lo hago triste. Como princesa sería terrible, como hada no lo dudo, sería muy mala, mi gesto es más el de un gladiador con cierta actitud perturbadora. Bajo ningún concepto me convertiría en una de esas geishas de occidente, a las que sus maridos asignan un papel de lubricante social, no me gustaría que me confesaran que soy un parto mental, es decir, una de esas hijas meticulosamente planificadas, pudiendo ser deseada, preferiría ser en ese caso un aborto sobreviviente o un cisne negro, mensajero del mismo diablo.

Soy lo que soy, ¿un error doloroso, un atrevimiento sucio, una mente de piedra? , incluso según me ha dicho algún chalado, una mujer de considerable coraje intelectual.

Pero estoy aquí, esperando al mañana que no al futuro, entreteniéndome con dibujos imposibles, intentando dibujar mi alma antes de venderla al mejor postor, y  mientras, disfruto fumando en los servicios bajo la mirada acusatoria de alguna vieja desdentada con incontinencia , o envolviendo  regalos en papel de estraza y disfrutando de las reacciones de los pocos privilegiados que los reciben, en ocasiones arrancando mis rosas favoritas, las de color blanco para pincharme con sus espinas y así sentir más intensos mis dolores… Porque no hay dolor, sino dolores.

Y sé que todo esto es un tema de obediencia a mí misma,  un asunto de docilidad de mi yo con mi ser, es sólo eso y que en principio me gusta conseguir lo que me propongo con dulzura e inteligencia. Pero sólo en principio.

sK

                                                       

viernes, 7 de octubre de 2016

# 24

Me canso…

De las rutinas malditas y maltrechas.
De las hipótesis sobre tu vida, la de ellos o la mía.
De no saber actuar ante actos reales.
De dormir inquieta y por el cansancio no poder soñar despierta, que es cuando más me apasiono.
De las renuncias continuas y de las discontinuas por igual.
De la falta de criterio ajeno pues del mío sobrado estoy ya derrotada.
De las exigencias de las parejas y de las imposiciones de los hijos.
De los propios deseos y de los ajenos aún más.
De que entrar o salir del armario siempre signifique hacer preguntas.
Del miedo al compromiso, al dolor, al vecino de enfrente o a uno mismo.
De aceptar responsabilidades cuando no se da la talla.
Del apego sin empatía, que es sucio y dependiente.
De los dobles sentidos del sinsentido aparente y del real que nos venden.
De la vida íntima porque trasciende de la propia vida personal y eso me asusta.
Del ego porque no podemos librarnos de su embrujo.
De mantener nuestras ficciones pese a todo y para nada.
De la belleza de la verdad que se traduce en tormento.
De apuntalar mis construcciones mentales por un lado y que se desmoronen por otro.
De trabajar con mi memoria y por ello a ratos desearle un alzheimer prematuro a mis neuronas.
De desaparecer en combate cuando sabes que luego hay represalias.
De la falta de capacidad para la convivencia en general y en concreto.


Vivir cansa, es demoledor y me han dicho que el secreto está en ser uno mismo, que así el cansancio se aplaca y se disimula mejor… También me dijeron que cuando morimos nos convertimos en otro, quedé muy intrigada con esta suposición, igual que ocurre ante el misterio que puede encerrar un libro antiguo.

Convertirnos en otro, con lo deformes que ya somos...¡Qué intriga!.

sK

                                                                    



sábado, 1 de octubre de 2016

EXPRIMIRTE

Del verbo exprimir, extraer tus jugos mentales y tu sustancia emocional, apretándote contra mí, reduciéndote contra la pared, presionando nuestros cuerpos, retozando y retorciéndote de mil formas o posturas, aprovecharte al máximo, exprimirte mientras duermes y despierto mientras sueñas, exprimir cada recoveco de tu mente y succionarte hasta la saciedad, más no saciarme, ni tan siquiera contemplar la posibilidad.Todo para obtener tu mayor aprovechamiento y además disfrutar de la sádica y obscena sensación de que me puedo aprovechar. 

Lucrarme del amplio abanico de tus posibilidades, de tu inteligencia incisiva, de tus emociones ocultas, de tus pensamientos oscuros y tus reflexiones elaboradas, de tu sentir inusitado y auténtico. Además, esforzarme para que tú también te puedas lucrar de mi avaricia emocional.

Abrir tu cerebro en dos con una sierra circular y que broten círculos rojos de tu sangre rubí en el aire, y que te duela vibrando ambos, y precisamente por vibrar juntos que me duela a mí también, separar tus hemisferios y contemplar su asimetría, tocar sus desniveles, meter mis dedos entre ellos, hurgar repetidamente en sus cavidades y jugar con tu cognición de alto nivel, con tu manera peculiar de ver la realidad, palpar tus dos mentes conectadas y tocar el cable de las fibras nerviosas que las unen, y ponerte nervioso alterándome yo, tocarte en lo más profundo en una complicada tarea de conciliación de tus polaridades, dignas de fascinación, después, con mis manos amasar lentamente tu hemisferio izquierdo en un intento de poder captar cómo son realmente tus análisis paso a paso, y el derecho, para apretujar el cómo sintetizas las informaciones que te llegan, poder oler las aguas de tu río mental que fluye en esas dos direcciones  a la vez y que hace fluir tu sentir y tu sensibilidad. Con tu pensamiento vertical exprimirte de pie, y con el horizontal hacerlo acostados, con el carácter secuencial del hemisferio izquierdo exprimirte con secuencias de pequeños y entrecortados placeres desconocidos, y con el carácter múltiple del derecho, hacerlo con múltiples y potentes sacudidas conocidas ya. 

Después cerrarte con cariño, coser tu cerebro con amor y tejerlo muy despacio, completarte de nuevo, jugar a completarnos mientras cuidadosa limpio tu sangre para volver a ver tus ojos, y al conectarme con tu mirada, arrepentirme de abrirte de nuevo para ahondar esta vez en tu corazón, conformarme con que los ojos son el espejo del alma, y mirarte y poder verla, aunque escrito en ella haya un cartel de prohibido tocar.

Exprimirte… Del verbo exprimir, agotarte con pasión, abusar de ti con una falsa piedad y explotarte en mi propio beneficio, más no sólo por mi placer, retarte a que nos beneficiemos juntos de ese algo diferente, exprimir tu elíxir espiritual y si se dice del fin que es el que justifica los medios, que de paso nos sirva de escusa inexcusable para continuar.

Y en el silencio, de la ausencia de palabras, de ruidos o voces, sentir las gotas apuradas de tu fruto exprimido y al exprimirte latir y temblorosa por el cansancio dormirme, caer rendida y poder soñar… Y en mis sueños exprimirte, exprimirte aún más, y desde ellos llegar a tu alma, rozarla, tal vez besarla y acariciarla, aunque tú me la prohíbas tocar.

sK

                                                       





jueves, 22 de septiembre de 2016

LA CHICA "RARA"

Antes de conocerla había que prepararse para ello, era un ser insólito que a ratos lucía impecable un atisbo de inocencia encantador, sin embargo, el resto del tiempo como el de toda la historia mundial giraba en torno a propósitos vacíos e ideas o transformaciones desoladoras.

Fingía orgasmos cuando el hombre le cansaba, fingía alegría cuando se sentía descolocada o fuera de su microclima, que era la tristeza, fingía ser consciente de sus actos cuando todos sus esfuerzos y empeños giraban en torno a alimentar su inconsciencia. Fingía como mecanismo de defensa porque estaba harta de que la llamaran “rara”, porque en las noches de luna llena paseaba sola por la playa, y en las noches estrelladas lloraba fugaz contemplando las luces lejanas de la ciudad hasta verlas borrosas o difuminadas, entonces, forzaba la vista jugando a distorsionarlas y así se distorsionaba ella, llorando porque era “rara” y manipulaba las horas con el auto-engaño, y la verdad con una peligrosa, arriesgada y cuidada puesta en escena.

Era tan “rara” que tenía un diario frío, negro y profundo:

“Cuando no pueden catalogarte o ponerte una etiqueta te llaman “rara”, eso no es malo ni tampoco negativo, te da un toque de distinción aunque a ratos te sientas profundamente triste, pero en el fondo es fantástica la sensación de estar siempre a un tris de cruzar el silencio, donde todo se vuelve frío, negro y profundo, siempre a un tris, y eso te da un toque de distinción”

sK

                                                      

jueves, 15 de septiembre de 2016

DIARIO PARA UN DESTIERRO: Memorándum

Hoy me apetece este ponche con hielo y además hacer un memorándum, porque será por el alcohol ya ingerido o tal vez no, que veo una complejidad inagotable para comprender el tiempo y la temporalidad, es difícil pues en cada átomo de presente subsisten sustratos de temporalidades ya pasadas, esto lo complica todo, se complica tanto…

El primero fue Daniel, yo tenía 13 años igual que él, me robó mi primer beso inocente y por ello sin lengua bajo un pino carrasco, tímido y precavido me dijo:”Me gustas mucho”. Lo que más recuerdo de la escena es cómo se agitaban las ramas de los árboles por la brisa, y a lo lejos el valle con la rural imagen del pueblo. Ese mismo año, Mario me robó otro beso en los labios justo al salir de clase, mi padre me esperaba en el coche pero no lo vio, menos mal que los adultos tienen sus problemas y no siempre están pendientes de la prole. Sí, así fue con ambos, supongo que el ir a un colegio de monjas hace mella, a veces lo pensé, ¿porqué no me lanzaba yo y me los tenían que robar?...Conforme crecí supe que no era por la disciplina religiosa con la que nunca comulgué por cierto, sino que en el fondo siempre he sido hostil, ruda y desconfiada con el género masculino y un poco más con el mío, que por algo me es propio, lo que sí es cierto es que sin duda ese fue mi año, dos besos robados, ¡estaba rompedora sin duda!...Ya en el instituto con los 16 Iñigo algo mayor que yo y de Madrid, estuvo por unos meses mandándome cartas románticas de macarra, fardón y gracioso que aún conservo, y de vez en cuando me visitaba soportando los duros trayectos en autobús desde la capital, escuchando a los Reyes del metal, con unos auriculares estrambóticos, que por cierto, me daban vergüenza ajena.

Aquello no prosperó, como de costumbre, ¿por qué iba a hacerlo con toda una vida por delante?...A los 18 Alberto me sedujo desde la sabiduría de los 23, es decir, desde la ingenuidad más absoluta y a las pruebas me remito, el pobre perturbado me pidió matrimonio mientras yo reía a carcajadas feroces, y al ver las lágrimas empañando sus ojos pude comprender que él tampoco era el chico. Le siguió Ignacio con el que batí mi récord hasta los 19, duré casi cinco años, al haber finalizado nuestras carreras me propuso convivencia y entonces huí sin mirar atrás…¡Vaya, pues sí que hace efecto el ponche!, ahora que lo pienso si nunca miré atrás, ¿Por qué lo estoy haciendo justo en este preciso instante de mi vida?...En fin…

Ya con 24 le tocó el turno a Jero, vale Jerónimo, pero tenía un grupo de música y vestía más en diminutivo, recuerdos increíbles de noches de conciertos por la paz que acababan a hostia limpia, con él duré lo indecible pero me aburrí mucho más… Después vino Fernando, un campeón que sin embargo no llegó a la meta, obviamente hablo de mí meta. Josué que resultó ser un pusilánime, Lucas que me encantó y no sé porqué dejó de encantarme, Pablo que ya desde la veteranía me llegó a asquear porque su vida era el mundo de las adicciones perpetuas… Luego vino Claudio con cuya mujer me llevaba estupendamente, tanto que ella lo descubrió todo y me propuso una infidelidad lésbica, ¡fue divertido! Raquel no quería que el affaire fuese descubierto para devolvérsela silenciosa y sibilina, fue tan sensual,  y mis orgasmos con ella he de confesar que de calidad muy superior, además me dijo: “ me excita tanto la sola idea de oler las páginas de tu libro y tenerte entre mis sábanas”, acostumbrada como estaba a tórridas peticiones para oler mis bragas, la verdad, no había color… Carlos que gritaba demasiado durante el sexo y en las reuniones de comunidad notaba las miradas furtivas de ciertos vecinos por los escándalos nocturnos de nuestras ardientes sesiones. 

¡Y bueno!, que como decía al principio, todo se complica  y se complica tanto… Es como jugar a desmontar la felicidad montándote en el carro de la vida sin apreciar lo asombrosa que es ésta, cuando sabes sobradamente que las jodidas ruedas del carro son cuadradas…

Es un “¿qué más quieres?” en toda regla y en plan grito desgarrado, tan desgarrado como tu propia existencia.

sK

                                                    


jueves, 8 de septiembre de 2016

# 23

Desde esta isla en el fin del  mundo y cuando no tengo nada que decir, ni biografía que escribir porque mi vida no tiene historias que contar, desde este punto sin retorno, de destrucción inverosímil y en el que jamás hubiera podido imaginarme, ¿me pides que te cante algo?... ¿Es eso lo que me estás pidiendo?...

Yo te canto aunque mi voz está ahogada, te canto aunque este silencio oscuro, frío e insondable es más bello, yo te canto aunque esté profundamente triste…Y te canto porque así puedo salirme de mí misma.

El hecho de haberme convertido en una mujer escindida tiene sobrecogedoras ventajas, ¿no te parece?...

sK

                                                          

jueves, 1 de septiembre de 2016

DE TODAS ESTAS MIERDAS BAJO EL SAUCE

Un violento despertar bajo el sauce, y sin movimientos bruscos una sensación de derrota… Aunque siempre aguardando lo inesperado nunca cesa en mí el brillo lejano de una posibilidad latente. Y ahora no sé porqué, una respuesta enigmática, volátil, emocional e inestable, acude precipitada al compás desmedido que llenará este vacío aparentemente débil.

Quiero pensar en una transición del desorden al orden, quiero moderarme en esta hartura que me ata, quiero que mi corazón piense y mi mente sienta para vivir de espaldas a los demás, quiero considerar la naturaleza de estas fuerzas invasoras en mí y que esa consideración por ellas sea justa, aunque sé que en el fondo la deseo cruelmente reaccionaria… Del pesado equipaje que llevo, de mi temperamento y emociones al borde, del fuego interior envilecedor y vulgar que hedonista me lleva hacia mi dulce desastre, de mi ambigüedad y mi vida en suspensión, del coro siniestro de las voces de las diferentes conciencias de mis yoes divididos… De todo esto y de mis miedos, de mis dudas absurdas y de las revelaciones que nunca llegan, de los acontecimientos tumultuosos en mi vida, del poliamor desgastado y de los claroscuros de mi persona, de mi profundo sentido de la justicia y de mi injusta auto-exigencia…

Un violento despertar bajo el sauce, una reflexión interna convertida en caos ordenado, en bálsamo reparador y en opaco lugar de refugio… ¿Acaso la rabia contenida puede conducirte al éxito?...

Y en el fondo lo que ocurre es que de todas estas mierdas no me apetece hablar. Ni aunque estemos bajo el sauce.


sK

                                              

viernes, 15 de julio de 2016

TODO VERANO TIENE SU HISTORIA...

Hago un paréntesis en el blog, un descanso vacacional aunque a mi mente le cueste darse una tregua...Ya sabéis los que me leéis cómo es mi cabeza... Me apetece cerrar por este periodo estival para cambiar rutinas, porque mi alma se cansa de mi y de mis negros dominios a ratos, no voy a  resolver grandes asuntos, o tal vez sí... Me he propuesto sentir las cosas mínimas de una manera desmedida, darle a mis sueños un equilibrio de realidad, descansar, y leer mucho.

Sin embargo y sobre todo quiero agradeceros vuestra presencia y fidelidad en forma de lecturas, comentarios, opiniones y correos... Volveré en Septiembre, férrea aunque con fisuras, intensa y esquiva, como de costumbre...

Muchas gracias y feliz verano, porque no sé si lo sabíais, pero todo verano tiene su historia.

sK