viernes, 16 de octubre de 2015

ELLA TENÍA LA LLAVE

"Es una presión que me hace tambalear, mi entendimiento efervescente en su jaula mental y escabrosa, una magia incómoda… Pensando que siempre ocurren cosas malas, con brotes melancólicos, con crueldades innecesarias, luchando por estar en contacto con las cosas y viviendo en un permanente estado de alerta…¿Qué vida absurda es esta?... Hay veces en que hay que perder la calma o serenarse y no pedirle a la vida más de lo que pueda dar, hay ocasiones dignas para enloquecer como un animal escapando del monte incendiado, y todo para sobrevivir decentemente, ¿lo sabes, verdad?... El sentimentalismo raya el patetismo, así que una se cansa de esos momentos de ficción buscando y descifrando la esencia…¡No sé si es una enfermedad emocional o si tiene una variable biológica o si es una jodida mezcla de ambas!, pero lo cierto es que prefiero soñar la vida a vivirla y entonces me reprocho a mí misma el olvidarme de las cosas que son realmente importantes… Casi no te conozco, no sé qué hago contándote todo esto porque la verdad es que cada palabra que pronuncio es como tragar cristales rotos”

Él la miraba atónito mientras ella daba un trago a su cerveza mirando la luna llena, era realista hasta la exageración aunque en ese preciso instante parecía una desequilibrada, una perfecta perturbada mental mirando el infinito. Acababa de conocerla y ya sabía que quería volver a verla, le parecía tan intensa, misteriosa y profunda que su atracción fue colosal desde el minuto cero. Le gustaba porque además sabía que podría permanecer horas y horas mirándola, mientras ella le hablaba de su mundo perdido de servidumbres y sufrimientos. Estaba noqueado cuando de repente lo vio todo claro, con ella se sentía libre e ilusionado, sabía que acabaría amándola desde su mente enferma, desde sus creencias acerca del abismo amoroso… Ella tenía la llave.

“Sé que la insinuación sexual tiene éxito igual que el morbo… Siento defraudarte, pero soy una mujer excluida que no cree en recatos, ni en dignidades predeterminadas socialmente, quiero que pases esta noche conmigo, en mi inframundo construido antes de que llegara el pudor y en el que rendirse no es una opción. Siento un deseo doloroso que intuyo, me hará tocar el cielo esta noche, y no te voy a engañar, lo cierto es que no me importa que tú lo toques, de hecho, no necesito que subas conmigo, tú sólo debes hacerlo muy bien, con tesón y recreo hasta que yo sea  parte de ti… Después, algún día, de alguna forma sé que desearé que lo toquemos juntos… Algún día y de alguna forma, sentiremos fusionados ese pánico en el aire, pero para entonces no habrán excusas de heridas antiguas ni martirios paralizantes…Tocar el cielo es un buen cicatrizante, aunque la medicina tiene sus límites, sin embargo, yo sé que nosotros no los tendremos nunca… Escúchame atentamente, he dicho nunca… Jamás”

Él sintió que ella había descubierto su condición de fugitivo huyendo del pasado, sin embargo le había delatado de una manera excitante y alocada, presentía que podía perder la cabeza con y  por ella, pensaba que con sus palabras le había dado una lección de estilismo vital, cada locura pronunciada era sinónimo de encanto, y disponía ya de un frondoso ramillete de delirios tan reales como atractivos para él… Sintió que ya no pertenecía a este mundo y por ello se fue con ella… Ella tenía la llave y lo cierto es que no le preocupaba lo más mínimo que abriese las puertas de un inframundo, de una sucia covacha o de un país sin lluvia.

sK

                                                                        

12 comentarios:

  1. Les auguro un futuro corto pero magnífico.
    Que lo disfruten hasta el último segundo.
    Me ha gustado mucho.

    Besos.

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  2. Una historia que se las trae. No sé si es acertado aceptar el inframundo, entrar en lugares sombríos que nos chupan la fuerza y la energía; pero al amor le dan igual las fronteras.
    Me ha encantado eso de preferir soñar la vida a vivirla. Creo que nos pasa a muchos, sobre todo si da por la escritura.
    Un abrazo enorme, querida Sofya.

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    1. El amor o como quiera que se llame es así, arrebatador, y de un modo u otro, en mayor o menor medida, arriesgado.

      Abrazo enorme, Isabel.

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  3. Me encanta como escribes, transmites mucho.

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    1. Gracias Rubén, muchísimas gracias...

      Un abrazo.

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  4. Intuyo que el escenario es complicado por la forma de darle salida a la situación más que por la solución aportada; de todas formas el cóctel se presenta interesante no sólo a corto plazo.

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    1. Gracias por pasarte y comentar.

      Un saludo!

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  5. Desde luego un relato estupendo.... Un beso desde Murcia....

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  6. Yo añadiría a tu recorrido filosófico a Montaigne y La Mettrie. Coméntaselo a la "Doctoranda" cuando se recupere.

    Saludos!

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    1. Creo que por error tu comentario ha caído en esta entrada, cuando es para la de Embestida filosófica, en cualquier caso se lo comentaré y yo de paso, leeré algo de la materia sobre los susodichos.
      Muchas gracias, José.

      Saludos!

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