martes, 27 de octubre de 2015

REMINISCENCIAS

Le conocí una noche en tierras del sur, tenía devoción por el flamenco, decía que le envolvía… Como estigma, una mala reputación fraguada años atrás con alevosía y nocturnidad, como virtud, una desfachatez inoportuna que por ser justa merecía todos los respetos… Mientras cantaba lo veía a través de mi cámara y pude comprobar que el objetivo ayuda a mirar…

Mi mirada se tornó hipnótica cuando ese hombre, ya mayor, recreaba sus buenos recuerdos cantando, revelaba sutilmente los destinos de los allí presentes con ese sentimiento… Nuestras almas se convirtieron misteriosamente en errantes, sé que absolutamente todas ellas, llegaron a desear no establecerse jamás, levitando en un estrato de emociones digno de un mundo aparte… Flamenco al aire libre y en la plazuela farolillos de colores, una noche de verano con olor a especias en la cálida brisa, una mezcla perfecta de historias para cerrar el círculo de los tópicos… Ninguna mentira miserable y una visceral oportunidad, casi sensual para sincerarse con uno mismo, un placer de esos que torturan lentamente.

Y es con el regreso a la rutina, cuando eres consciente de que no volverás a sentirte así en mucho tiempo…Tal vez nunca, probablemente jamás, entonces, te sitúas de nuevo en tu posición, en ese abismo del autoengaño que es la vida, y de tarde en tarde, recuerdas que por una vez lo hiciste, y además lo hiciste bien. 

sK 


                                                               


jueves, 22 de octubre de 2015

EMBESTIDA FILOSÓFICA

Decía Francis Bacon que desconfiaba del amor porque corrompe y rebaja. Spinoza veía en el deseo la esencia misma del hombre, su doctrina de las pasiones tenía tres elementos: La alegría, el deseo y el amor. Leibniz tenía en cuenta las inquietudes y las llamaba inclinaciones sensibles, para él las pasiones son como modificaciones de las tendencias que vienen de la opinión o el sentimiento y se acompañan del placer o el desagrado.

Para Locke el fundamento de las pasiones está en el placer y el dolor y en las causas que lo producen. Vio en el amor el fruto de la reflexión sobre el placer que alguien puede producirnos.

Hume hizo una clasificación de las pasiones en simples (alegría, tristeza, deseo) y complejas (una especie de asociación de emociones semejantes). Por su parte Maquiavelo veía el amor como un instrumento social engalanado con las joyas de la felicidad.

Hobbes en su Leviatán afirmó que el amor es un producto del miedo a no ser reconocido, a estar solo y a resultar indiferente, hablaba del deseo de ser deseados por una persona en concreto. Stendhal creía que el amor es por esencia un error, por proyectar sobre alguien inexistentes perfecciones. Un día, decía, la fantasmagoría se desvanece y entonces muere el amor.

Nietzsche y Schopenhauer veían en el amor una trampa para perpetuar la especie. Hegel afirmó “El primer momento del amor es cuando yo siento que no quiero ser una persona independiente”.

Kierkegaard entendía el amor como ilusión, como sentimiento que anula y absorbe la moral.


                                                           


El joven catedrático había retirado de un brusco manotazo todas las cosas y papeles que tenía sobre su escritorio, los cuales cayeron estrepitosamente al suelo. Cogió a su alumna y la sentó sobre la mesa, comenzaron a desnudarse mutua y arrebatadoramente, abrió sus delgadas piernas, suave y delicado, se sentó en su sillón y con su cabeza entre sus muslos se lanzó a la aventura de un excitante recorrido húmedo por el cuerpo de ella, el viaje se tornó intenso y espectacular cuando llegó a su vestíbulo vulvar y desde allí, ella no pudo hacer otra cosa que saltar al abismo, al principio sintió que levitaba y después voló tan alto que quiso gemir, pero él ahogó su grito tapando su boca con una de sus manos, no era un lugar muy apropiado para arder hasta el extremo…

Mientras seguía cubriendo sus carnosos labios ansiosos por gritar de placer, se incorporó de la silla que deslizó gracias a sus ruedas muy fácilmente con una patada trasera, y entonces se aproximó a ella, la miró y la penetró sin piedad, la besó ardiente y sensual mientras su miembro se abría camino en aquella cálida y empapada cavidad… Comenzó poco a poco, con pequeñas embestidas, hasta que en su lógica y natural inercia, se tornaron más violentas en un ataque pasional que le llevó al clímax, y desde ese punto más alto e intenso, la cogió por la nuca alborotando aún más su melena, sonrió mirándola de manera profunda, introdujo se lengua en su boca y se hizo un hueco en ella recreándose con un largo y excitante beso, sin enamorarse, aunque deseando un nuevo encuentro, tal vez muchos más, le dijo:

- Señorita Aurora Ramirez, finalmente, ¿de qué tratará su tesina?

Ella sagaz y satisfecha, aunque no saciada, sin apartar sus ojos de la mirada de su profesor añadió:

- He pensado que haré un monográfico sobre el amor, el deseo y el sexo a través de la  filosofía universal y sus filósofos… Lo titularé “Embestida filosófica”

Él ya estaba casi vestido, se estaba abotonando la camisa y respondió:

- ¡Perfecto, vístase!...Ah!, si lo desea puede dejar sobre mi mesa su número de teléfono antes de irse, yo voy a los servicios.

Todavía excitada, pero sobre todo correcta y educada le contestó:

 - Será un placer, catedrático, no sabe cuánto deseo hacerlo.


                                                                         



Y con la sola apariencia se queda el escepticismo, más no porque como los estoicos la considere verdadera, sino porque ninguna otra cosa podemos conocer. Una contraposición entre apariencia y realidad en la que la primera oculta a la segunda porque la última no se puede conocer, de tal modo que vivimos en y para la apariencia, haciendo de ella, no sólo criterio del conocimiento sino también de la acción.

sK


                                                             















 


viernes, 16 de octubre de 2015

ELLA TENÍA LA LLAVE

"Es una presión que me hace tambalear, mi entendimiento efervescente en su jaula mental y escabrosa, una magia incómoda… Pensando que siempre ocurren cosas malas, con brotes melancólicos, con crueldades innecesarias, luchando por estar en contacto con las cosas y viviendo en un permanente estado de alerta…¿Qué vida absurda es esta?... Hay veces en que hay que perder la calma o serenarse y no pedirle a la vida más de lo que pueda dar, hay ocasiones dignas para enloquecer como un animal escapando del monte incendiado, y todo para sobrevivir decentemente, ¿lo sabes, verdad?... El sentimentalismo raya el patetismo, así que una se cansa de esos momentos de ficción buscando y descifrando la esencia…¡No sé si es una enfermedad emocional o si tiene una variable biológica o si es una jodida mezcla de ambas!, pero lo cierto es que prefiero soñar la vida a vivirla y entonces me reprocho a mí misma el olvidarme de las cosas que son realmente importantes… Casi no te conozco, no sé qué hago contándote todo esto porque la verdad es que cada palabra que pronuncio es como tragar cristales rotos”

Él la miraba atónito mientras ella daba un trago a su cerveza mirando la luna llena, era realista hasta la exageración aunque en ese preciso instante parecía una desequilibrada, una perfecta perturbada mental mirando el infinito. Acababa de conocerla y ya sabía que quería volver a verla, le parecía tan intensa, misteriosa y profunda que su atracción fue colosal desde el minuto cero. Le gustaba porque además sabía que podría permanecer horas y horas mirándola, mientras ella le hablaba de su mundo perdido de servidumbres y sufrimientos. Estaba noqueado cuando de repente lo vio todo claro, con ella se sentía libre e ilusionado, sabía que acabaría amándola desde su mente enferma, desde sus creencias acerca del abismo amoroso… Ella tenía la llave.

“Sé que la insinuación sexual tiene éxito igual que el morbo… Siento defraudarte, pero soy una mujer excluida que no cree en recatos, ni en dignidades predeterminadas socialmente, quiero que pases esta noche conmigo, en mi inframundo construido antes de que llegara el pudor y en el que rendirse no es una opción. Siento un deseo doloroso que intuyo, me hará tocar el cielo esta noche, y no te voy a engañar, lo cierto es que no me importa que tú lo toques, de hecho, no necesito que subas conmigo, tú sólo debes hacerlo muy bien, con tesón y recreo hasta que yo sea  parte de ti… Después, algún día, de alguna forma sé que desearé que lo toquemos juntos… Algún día y de alguna forma, sentiremos fusionados ese pánico en el aire, pero para entonces no habrán excusas de heridas antiguas ni martirios paralizantes…Tocar el cielo es un buen cicatrizante, aunque la medicina tiene sus límites, sin embargo, yo sé que nosotros no los tendremos nunca… Escúchame atentamente, he dicho nunca… Jamás”

Él sintió que ella había descubierto su condición de fugitivo huyendo del pasado, sin embargo le había delatado de una manera excitante y alocada, presentía que podía perder la cabeza con y  por ella, pensaba que con sus palabras le había dado una lección de estilismo vital, cada locura pronunciada era sinónimo de encanto, y disponía ya de un frondoso ramillete de delirios tan reales como atractivos para él… Sintió que ya no pertenecía a este mundo y por ello se fue con ella… Ella tenía la llave y lo cierto es que no le preocupaba lo más mínimo que abriese las puertas de un inframundo, de una sucia covacha o de un país sin lluvia.

sK

                                                                        

domingo, 11 de octubre de 2015

OLVIDARLO TODO ES DE LOCOS, ¿O NO?

Todo se olvida al morir… La infancia mitificada, nuestro archienemigo excelente llamado autoengaño, nuestros lavados de imagen y nuestros adornos excesivos  del ego, nuestra tierra y sus versos, nuestro sentimiento de vacío y él mismo, la ignorancia devastadora del mundo, nuestro patito de goma en la bañera… Incluso nuestros amores más intensos y profundos.

Todo se olvida con la muerte porque es el único modo de poder olvidar aquello que se queda incrustado en los recovecos del alma, o camuflado en los pliegues de nuestros hemisferios cerebrales, incluso lo que obstruye las válvulas de nuestros corazones, o lo que nuestras retinas tienen impreso a modo de lánguidos fotogramas. Ha de ser así porque nos cuesta entender el poder sanador del dolor tras nuestras pérdidas, porque estamos obsesionados con nuestros triunfos y éxitos, porque pretendemos detener el viento con nuestras propias manos, ¡y no se puede!... No se puede…

Todo se olvida al morir, esa burbuja psíquica cae y se derrumba, la locura nos tiende sus brazos, porque es de locos olvidarlo todo, ¿o no?... Romper el molde que en vida nos mantiene a raya aunque rayados cuando constantemente sentimos que algo no está permitido… ¡Maldito juego de espías!... Entonces todo se rompe como un jarrón de la dinastía Ming, todo se destruye en átomos de amnesia, todo se olvida… Nada permanece, nada somos y en nada nos convertimos… Ese es el sincrodestino, la nada, así cambiamos la onda y nos permitimos  un  peculiar  descanso definitivo… Morir batiéndose en duelo, ¡qué absurdo, qué ironía tan grande, que hastío y agotamiento integrales!...

Del mito de la vida a la razón de la muerte, una edición especial de los presocráticos de mensaje intenso, aunque posiblemente acabe siendo una reproducción corta y tal vez malograda…Un bardo tibetano que con suerte vendrá cuando duermas y con menos ventura cuando estés empezando a despertar.

Todo se olvida con la muerte, todo, absolutamente todo, y llegado ese momento, no hay intemperie esquiva que valga.

(Cuando alguien cercano fallece, nos situamos ante una realidad muy triste, pensar que ya se habrá olvidado de todo lo que le provocaba sufrimiento puede reconfortar…Y mucho, tal vez demasiado, ver la muerte convertida en la excusa perfecta es demasiado, como demasiado es el dolor que ocasiona en nuestro ser, y no podremos olvidarlo hasta que la muerte nos llegue a nosotros,  no hay escapatoria posible hasta ese instante final, a no ser que el látigo de la senilidad, nos castigue regalándonos  el olvido en forma de emociones vacías, y además se permita con ella, obsequiar gratuitamente a aquellos que nos cuiden, con crueles dosis de pena, una pena terrible)

sK

                                                                 



martes, 6 de octubre de 2015

# 13

Voy a pedirte matrimonio, aunque un amor que hiere no es amor, después siempre podré pedirte perdón por no haberte protegido.

De un modo u otro y de manera persistente, acabamos cobrando peajes considerables por jugar a esculpir tristezas ajenas, así que voy a pedirte matrimonio, aunque no crea en él ni tampoco en el amor, aunque no crea en ti y menos aún en mí, aunque no me atreva a más y lo que realmente quiera es salir de mi encerrona mental…

No te vayas, aunque mi insinuación después de todo lo que te he dicho pierda su fuerza… En el fondo, sé que acabas de concederme un plus de honorabilidad precisamente por ello... Así que ven, ven y tócame, no puedes irte porque voy a pedirte matrimonio, y dirás que sí.

sK

                                                                         



                                                                             

jueves, 1 de octubre de 2015

DAME UN RESPIRO

Ni un mal sueño repetitivo, ni una simple historia, aunque mataría porque fuese una puta leyenda que simplemente se ha cruzado en mi camino, sí, una huella impregnada en el ambiente, psicodélica pero irreal…Mataría por ello, sé que lo haría…

Es una lucha desigual y desequilibrada que no me permite sosiego…¡Dámelo ya, dame un respiro!...Una catarsis existencial, un buque insignia, un gran desafío, una remontada, una entrada a otra dimensión, una historia al límite de lo descarnado y lo valeroso…¡Dame un respiro, por favor, te lo estoy suplicando!…Ahora treparás montañas, usarás tu lanza telarañas bajo esa forma que tienes de romper mis esquemas, ¡está bien, rómpelos!, pero dame aire, no succiones mi alma, no te lleves lo mejor de mí, no me ahogues...Y si lo haces, que sea por puro y duro placer, que caiga extenuada de gozo y deleite, de lo contrario, devuélveme mi función básica, mi respiración, devuélvemela porque es mía...¿Y sabes? se entrecorta, se interrumpe, se paraliza tan a menudo…Eso no es bueno.

No me mires con indiferencia cuando estás harto de jurar a voz en grito que no hay nadie en la faz de la tierra tan especial ni diferente como yo…A las personas diferentes no se las mira con indiferencia…No te conviertas en el adolescente que fuiste cuando ya estás en la mitad de la vida….Lo sé… Es difícil… Sin arruinar… ¿Sin arruinarlo todo?…. ¿He dicho todo?...

Ahora sólo quiero un cementerio frente al mar, ya conoces cómo son mis soledades…Un cementerio marino de presencia impresionante y respirar en él, para así sentirme especial porque allí ya nadie lo hace…Dame un respiro por favor…Devuélvemela, necesito sentirme viva y sola, y que además sea en un cementerio frente al mar.

sK