domingo, 6 de septiembre de 2015

MAR DE FONDO

- Era solamente un baile… 
- Ya… 
- ¿Ya, qué?... 
- ¡Era como un jodido polvo al que la música lo hacía normal! 
- ¡Estás celoso! 
- Si yo hiciera lo mismo con una mujer pero sin música, ¿qué te parecería a ti? 
  - ¡Vámonos, estás borracho!, si en lugar de sentarte a beber hubieras bailado conmigo, no habría tenido otra pareja de baile.  
- ¡Ahora resulta que soy un aguafiestas!

Llovía a mares y mientras él conducía abriéndose camino en la oscura tormenta de la oscura noche, la charla intrascendente trascendía:

- Era un ligón inofensivo, estúpido e ingenuo. 
- Disculpa, pero lamento oponerme ferozmente a tu teoría que es contradictoria con la práctica, es decir, con lo que todos y yo mismo hemos podido presenciar. 
- ¡Estoy harta, necesito crear algo que me aporte un norte, un sentido! 
- Pues creo que ya lo has encontrado, ¿qué tal el baile?, ¡bailar, sí señor, pero hacerlo por pura sugestión sexual! 
- ¡Me merezco algo de amor!

Él soltó una carcajada feroz como su desacuerdo anterior y añadió:

- Pues si se lo hubieras dicho, lo mismo habrías vuelto a casa con él y no conmigo 
Cierto, ¿pero sabes qué es lo que realmente me ocurre? 
- ¿Qué eres una zorra cualquiera? 
- Te equivocas, lo que me pasa es que no puedo querer a quién no respeto, y esto va  por ti…No por él…

Frenó en seco y al estar mojado el asfalto se desplazaron unos doscientos metros haciendo trompos. En el breve pero eterno trayecto sólo se respiraba un silencio profundo y oscuro de espanto… De mar de fondo el chirrido de las ruedas al derrapar, el desamor, el desencuentro y el desasosiego.El coche paró finalmente…Se miraron pensando en la suerte que acaban de tener... Él adentrándose en la fase de negación tras lo que ella le había dicho y más tranquilo, musitó:

- Esto ha sido una memez de escolares, vamos a olvidarlo…

Ella le dedicó una mirada iracunda y añadió:

- Quiero volver a la fiesta. 
- ¿Qué quieres decir? 
- Quiero volver a bailar con él. 
- ¡Baja de mi coche y vete!... ¡Es bueno caminar para purificarse, horas, días enteros, toda tu jodida vida, camina y aléjate de mí!...Eras la mujer equivocada por el motivo equivocado.

Sin pronunciar palabra salió del coche e inició su particular marcha, él hizo una inmersión inmediata en un poderoso sentimiento de soledad y melancolía. Ella empapada hasta el alma, con una sonrisa creciente y una obsesión casi dramática, se lanzó a la aventura que suponía el disparate de tratar de encontrar un norte.

La lluvia sin embargo era el escenario perfecto para perder la vida o para volver a nacer, para perder un amor o para perderse uno mismo. Y entre pérdidas y soledades pasado por agua, el don maravilloso de volver a empezar de cero. El destino que se mofa de nosotros constantemente…Una mano gigante que con sus dedos índice y pulgar nos coge de sopetón, nos levanta en vilo y nos vuelve a dejar de nuevo en la línea de salida. Y desde allí, no mirar atrás para no volverse competitivo, perdonarse a uno mismo e intentar después perdonar al prójimo…¡No queda otra!…

Y de repente ese flashback que te recuerda muy a menudo que incluso empezando de cero, te sientes como hablando ante una tumba.

sK


                                                                       

14 comentarios:

  1. Que pereza volver a la línea de salida.
    Total para qué?
    El amor muere siempre.
    Es cuestión de tiempo.
    Mil veces puedes ir a la línea de salida y mil veces morirá.

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    1. Creo que la pereza y el miedo en este sentido son primos hermanos...Yo pienso que el amor muere siempre o se transmuta y cambia de forma porque nosotros también lo hacemos, además, ¿para qué queremos que dure siempre si nosotros convertimos en finito todo lo que tocamos precisamente por nuestra condición de mortales?...Pienso que esta duración determinada del amor, tiene una belleza mayor que además no vemos, porque sabiendo que tiene fin, deberíamos disfrutarlo y aprovecharlo al máximo todo el tiempo que dure, no pretender la utopía de que dure siempre, ni tan siquiera pretenderlo hasta que la muerte nos separe...Y en cualquier caso, el amor y sus sucedáneos son experiencias ineludibles en toda existencia que se precie, de lo contrario ésta sería una vida demasiado pobre para poder aprender o desaprender en ella mientras nos dure...Grandes maestros son las rupturas sentimentales en nuestras vidas, lo que ocurre es que no sabemos ver el valor real de ese dolor porque dejamos que nos lleve al sufrimiento, y sufrir y vivir son claramente incompatibles, no se vive realmente si sólo se sufre, aunque para vivir sí sean necesarias ciertas dosis de sufrimiento...
      (Vaya chapa!) :)

      Besos Xavi!



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  2. ¡Y cada uno por su lado! a tomar por c...

    Sinceramente, si yo fuera esa mujer y me llamasen zorra le suelto un sopapo aunque nos matemos con el coche. Tremendo capullo insensato.

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    1. Espero que estés bien....Jajajaja....

      Un abrazo!

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  3. Tremendo desamor suscitado por unos celos enfermizos, como todos. Cuando una relación de pareja, está tocada por la falta de respeto, viene el desamor y lo mejor sería dejarlo, una relación enferma y carcomida, no es buena para nadie. Es un micro crudo y certero. Normalmente el amor no sabemos cuanto va a durar hasta que se acaba, menuda obviedad, pero a veces te lo acaban y entonces sabes cuanto hubiera podido durar.
    Un beso.

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    1. Gracias como siempre por tus palabras Alfred, me gusta eso de que a veces el amor "te lo acaban" porque no sólo ocurre que se acaba ...

      Un beso.

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  4. La vida y en ella el amor es como todo aparato tecnológico; siempre hay un botón de encendido para el inicio (ON), uno de apagado para poner fin (OFF) y uno de reinicio para empezar de nuevo (RESET).
    Cada uno decidimos el motivo y el momento para pulsarlo.

    P.D. Últimamente tambien se habla de un cuarto botón invisible, la obsolescencia tecnológica programada. ¿Aplicable al amor?. Plenamente.

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    1. Acabo de leer el tema de la obsolescencia tecnológica programada y sí, como dices se puede aplicar plenamente al amor...Me encanta conocer nuevos conceptos y me gusta aún más, el uso de tecnicismos de unas disciplinas o campos para otros con los que en apariencia y realmente no tienen nada que ver ...Así que por este cruce de disciplinas y por la denominada obsolescencia amorosa, el amor es un producto más y por ello no puede ser eterno, tiene por lo tanto, una fecha de caducidad....Gracias! siempre hay que aprender cosas nuevas y hoy no me acuesto sin haber aprendido una más....

      Saludos!

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  5. :) "La lluvia sin embargo era el escenario perfecto para perder la vida o para volver a nacer, para perder un amor o para perderse uno mismo. Y entre pérdidas y soledades pasado por agua, el don maravilloso de volver a empezar de cero."
    Aquí en Murcia lleva días lloviendo, el sábado, cuando me robaron el móvil, me calé de pies a cabeza, y quise entenderlo justo como eso, como volver a nacer. El día que comencé la universidad también llovió, y ayer, el día en que la he acabado, de nuevo lloraba agua del cielo. Por eso me encanta tanto esto que has escrito, además de porque las palabras fluyen y da gusto leerte, te había echado de menos, Sofya Keer! Seguiré aquí, como antes, como siempre :) Un besazo

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    1. Aquí estoy, como antes, como siempre agradecida por tus palabras y encantada por tus visitas ;)

      Un besazo Patricia.

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  6. En esta vida nada es eterno, y el pretender que algo (amor) dure para siempre sería una quimera. Enhorabuena por tu blog está muy bien.

    Un saludo.

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