martes, 1 de septiembre de 2015

JAQUECAS

Las crisis migrañosas alteran tu conciencia, sientes que de un momento a otro tu cabeza puede estallar, y estás ahí, indefensa y sumisa como una loba herida abandonada para morir sola e impregnada por el dolor. Es tu modus vivendi y siempre tienes un protocolo, el modus operandi.

En mi caso, compañeras de viaje desde edad muy temprana…Es como naufragar sin mar y esperar que un relámpago traiga consigo el cambio…Necesitas un sitio oscuro, fresco y tranquilo para poder escuchar solamente la quietud del silencio….Otro de mis espacios en soledad, como la lectura o como escribir...Cierras las puertas a todo, al amor, a la conversación, a la vida misma y las abres de par en par al refugio…Es como el principio de inmovilidad frente al peligro, además nadie puede sacarte del charco, ni los médicos, grandes desconocedores de nuestro dispositivo cerebral y neurológico... El dolor crece, aumenta a un ritmo alocado hasta hacerse fuerte, muy fuerte, como un vino tinto barato…Desearías que alguien te rompiera la crisma y con un golpe certero dejarlo todo y que el dolor te deje en paz.

Después de tensar la cuerda hasta el límite o tal vez hasta límites insospechados, después de transformarte en alguien que no eres tu porque el dolor no te deja fluir, después de censurarte hasta el alma y poseerte, desaparece, y con la crisis se va una parte de ti, una faceta hostil, huraña, solitaria, casi suiciday asqueada porque en el fondo se puede vivir con dolor, se puede intentando fingir que no está, que no duele tanto, se puede pensando que tienes suerte porque hay cosas infinita y cruelmente peores, y lo realmente infame, es que se puede vivir con dolor porque te acostumbras a él….Y duele porque es horrible, y te hunde y te levantas y sigues pensando que en alguna crisis venidera finalmente tu cabeza estallará, y lo dejarás todo y entonces el tormento te dejará en paz.

Sin embargo he de reconocer que tras las crisis tengo pensamientos e ideas  muy diferentes a los de mi rutina…Son un tanto insólitos y me llenan de energía, me inspiran y me permito no compartirlos con nadie. Con ellos disfruto de la sensación de estar sana, sin dolores, son como una dosis más de alegría que no de felicidad, una alegría muy curiosa…Algo así como mi particular  agradecimiento por el respiro que me produce esa maravillosa  sensación de ausencia de dolor.

sK


                                                             



22 comentarios:

  1. Bueno, al menos es final es motivador... pero claro... hasta entonces...

    Besos sin dolor.

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    1. Las migrañas son algo con lo que tienes que vivir, te toca y no hay más, ya sabes que hay cosas a las que nunca nos hacemos,a las que nunca podemos adaptarnos, las jaquecas, son de esas cosas a las que te tienes que hacer, sí o sí...Adaptación lo más llevadera posible y a vivir!....

      Besos Xavi! :)

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  2. No puedo llegar a imaginar lo que se siente porque yo sólo tuve una racha de dolores de cabeza fuertes en mi vida y según los médicos era por mi fuerte astigmatismo. Tal como vinieron se fueron.

    Mientras leía la primera parte un único pensamiento se cruzaba por mi mente: "en los momentos de calma se valorará mucho más la ausencia de dolor" y creo que es precisamente el resumen que sacas finalmente. "Lo que no me mata me fortalece" decía Nietzsche (aunque en ocasiones quisieras mandar a Nietszche a hacer puñetas).

    Salud y abrazos.


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    1. Importantes jaquecas las que sufría Friedrich Nietzsche...Pero desde luego es bien cierto y en general para todas las cosas, que si no las pasas o sufres, no puedes hacerte una idea real de la envergadura que tienen.

      Un abrazo Óscar.

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  3. Después de un trauma doloroso en grado sumo en las propias carnes, la ausencia de dolor conlleva una sensación de paz, como si hubieras conseguido algo o expiado tus culpas para algunos. Pero las migrañas son experiencia que no quisiera volver a repetir, por mucha paz que tenga a posteriori, aunque conlleve la mejor poesía del mundo.
    Un beso.

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    1. Espero tener tu misma suerte y que algún día remitan...¡O se vayan!...Tienes toda la razón en lo que comentas,¡ni la mejor poesía del mundo!

      Un beso Alfred.

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  4. espero que se marchen y no vuelvan adonde nadie las llamó

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    1. Gracias!...Puedo prometer y prometo que yo no las llamé :)

      Un saludo!

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  5. Espero que tarden y mucho en volver.
    La inspiración, creo que siempre está en ti, pero cuando el dolor lo nubla y no deja fluir se acurrucan esperando a salir..

    Mi abraz✴ de luz

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  6. Muy interesante tu escrito Has hecho de un dolor una maravilla

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  7. El alivio que trae sueños, ideas y proyectos, tal vez aquellos que el dolor no dejaba fluir.

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  8. Me identifico mucho con lo que dices al final del texto,yo padezco migrañas también y lo pienso así.
    Saludos.Marta

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    1. Gracias por tu visita Marta...Cuídate :)

      Saludos.

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  9. He leido tu entrada varias veces en diferentes días y en cada una de las lecturas has llegado a calar con tus palabras en mi de tal forma que creo que en algún momento te acompañé en esos momentos de dolor como tendiendote una mano para apurando entre los dos el tiempo, llegase cuanto antes el momento de sosiego con la esperanza de que este transcurra lento, muy lento y que no se quede en alegría y que llegue a felicidad total hasta el infinito y mas allá (Buzz Lightyear).

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    1. Siempre se agradecen las buenas intenciones cuando de dolor se trata.

      Un saludo!

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  10. La crisis nos parte por medio aunque no sienta dolor de cabeza a veces siento se me rompe el alma.

    Un beso poético dulce de seda.

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  11. Uff, me suena, y mucho, supongo que muchos nos veremos reflejados e identificados, animos y un abrazo.

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