jueves, 9 de julio de 2015

# 8

Dejó su isla para irse con ella, dejó su bosque de juncos y sus vistas encantadoras…
Ella le recibió con aridez total, organizó muy profesionalmente un melodrama tremendo, aunque eso sí, sin lágrimas…

Convertido en el juguete del oponente, destrozado pero firme pese a su intuición inhumana y muy lejos ya de su isla, descubrió la estrambótica y sórdida exclusiva: Las sábanas de la cama de ella tenían impregnados los fluidos y el olor de otro hombre.


Supongo que las miserias se deben mostrar con realismo…Son como un puto juego de sombras.

sK


                                                    




                                                           

14 comentarios:

  1. Tragedia en el corazón.
    Y dolor.
    Mucho dolor.

    Besos.

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  2. ¡Pobre! Me ha dado pena. Después de abandonarlo todo por ella…
    Así es la vida. Unas veces toca ganar y otras perder.
    Un abrazo, Sofya.

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    1. Lo importante es poder alternar y como dices unas veces ganar y otras perder.

      Un abrazo Isabel!

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  3. Parece que a veces la soledad no entiende de fidelidades ni esperas.

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    1. ¡Cierto!, así parece ser, en ocasiones...

      Un abrazo Drywater!

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  4. Añorando los tristes juncos abandonados en su isla, intenta reconocer el sórdido olor de la traición, obteniendo una sabana arrugada como túnica.
    Un abrazo.

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    1. Lo has expresado muy bien!....

      Un abrazo Alfred!

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  5. La realidad diaria parece ser tal como la describes, pero también muchas encontramos nuestras sábanas húmedas y perfume de otra mujer.

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    1. Por supuesto, no es un tema en el que haya diferenciación de sexos, le puede ocurrir a las mujeres y lo mismo a los hombres.

      Un saludo!

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  6. En ocasiones la puta realidad nos coloca en nuestro sitio, el el agridulce de la vida.

    Un abrazo.

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    1. Y mira que es de agradecer ese agridulce...En el fondo y muy a nuestro pesar.

      Un abrazo Sergio!

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  7. "Las sábanas de la cama de ella tenían impregnados los fluidos y el olor de otro hombre"... la pesadilla de todo hombre, unas sabanas acartonadas, un olor a chotuno/tigre que sabes que no es el tuyo...y una sonrisa falsa en su rostro pecador: "Hola cariño, ¿que tal en el trabajo?"! si me pasa algun dia salgo en las noticias.

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    1. ¡Cómo eres!, son...Son cosas que pasan y nada más...

      Un abrazo.
      Y gracias por esas lecturas que estás haciendo de todo el blog :)

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