lunes, 13 de abril de 2015

DESVARÍOS

No podía creer a sus propios ojos, pero esto no le preocupaba, acostumbrado a no creer en los demás, a no creer en sí mismo, a no creer en dioses ni en seres superiores, superlativos, omnipresentes y omnipotentes, pues la verdad, lo que sus ojos veían y él no podía creer no era más que una nimiedad, miserable, superflua e intrascendente. 

 Metió los pies en sus zapatos y le apretaban, pero ¿a quién no le aprietan los zapatos al caminar?, no sabía porqué pero ante la visión increíble decidió andar y alejarse para pensar tranquilamente en el motivo por el cual no podía creer nada de nada ni de nadie…Y se alejó…Y aunque no le preocupaba decidió que en la lejanía se acercaría más a lo absoluto, tal vez a lo relativo de las cosas…¿De qué cosas?...De las cosas en general y de lo concreto de las mismas…Lo cierto es que no esperaba una sarta de respuestas…Tampoco esperó nunca nada de nadie, ni de él mismo…Y esta extraña inquietud que no entendía podría ser muy bien el origen de algo…Algo desconocido e inquietante. 

Y cayó el sol en la lejanía y cayó su ego y entonces asomó su yo… ¡Por fin asomó su yo!... ¡No podía creer a sus propios ojos, había asomado su yo y lo había hecho en un puñetero sueño!... Ahora tendría que volver a lo de siempre, a no creer, al dolor de pies al caminar, a no esperar, a caer…

A no preocuparse en absoluto, ni tan siquiera por lo relativo. 

sK


                                                                             

10 comentarios:

  1. A veces es preciso viajar largas distancias para conocer y reconocer lo más cercano. Otras, el viaje más corto te abre un mundo nuevo. Intentemos los dos viajes para seguir recorriendo mundos.

    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Intentémoslo José!...Buena idea...

      Saludos!

      Eliminar
  2. Si es que es complicado mantener el Yo estable a flote, y más en esta sociedad en la que mucha gente sigue en la etapa freudiana de matar al padre. En cualquier caso, desde que leí la analogía de los tres estados del Yo con Psicosis no puedo más que inclinarme por el Ello jajaja

    Un abrazo Sofya!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, desde luego el ello me parece la parte más sugerente por sus implicaciones , es esa parte más profunda, primitiva,desorganizada e innata de nuestra personalidad...Casi tentadora...Jajajajaja.....

      Un abrazo Miguel!...Me alegra mucho tu visita :)

      Eliminar
  3. Pero, también se puede soñar más de una vez y así "lo de siempre" adquiere otros tintes. La realidad sin sueños pesa, a mí me pasa.

    Abrazos, Sofya :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Necesitamos de ambos mundos, y combinados,podemos acercarnos más al equilibrio.

      Abrazos Ada! :)

      Eliminar
  4. A veces la solución es cambiar de zapatos y dejar atrás aquellos que nos hacen daño... encontrar unos que no aprieten tanto y seguir caminando...

    Mua, mua!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Será por pares de zapatos!...

      Mua, mua!!!

      Eliminar
  5. Una vez escuché: "sólo el que nada espera es verdaderamente libre" (puede que fuera o sea una frase famosa incluso) pero yo creo que todos esperamos algo, aunque sea muy dentro de nosotros, al menos llegar a conocernos un poco mejor.

    ResponderEliminar