domingo, 15 de marzo de 2015

MOMENTOS #3

Se devoró cuatro tabletas de muesli seguidas, una tras otra, sin dejar de mirar por la ventanilla…Y sin dejar de hacerlo guardaba los envoltorios en los bolsillos de su chaqueta alternando sendos lados…Dopando su energía, pensé que incluso podría impulsar su libido con esa sobredosis.

Sin embargo no parecía pensar en nada similar, pues la expresión de su rostro era de agotamiento vital, de hastío y aburrimiento existenciales…Algo grave, pesaroso y desmesurado…

Yo pensé que no había tenido jamás un trayecto en autobús tan triste, ella no sabía que yo la observaba, no dejaba de mirar por la ventanilla y su mirada congelada en el vacío no le permitía apreciar la belleza de la bahía durante todo el trayecto. 

Había un mar inmenso de azul intenso…Había una tristeza inmensa de oscuridad intensa.

sK


                                               


13 comentarios:

  1. He dejado muchas historias a medias, algunas incluso a kilómetros, al otro lado de la ventanilla.. y al bajar, alejarme un poco más en cada escalón del autobús.

    Es por ello que me saqué el carnet, para ver si de algún modo puedo volver a ellas..

    Muá.

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    1. Muy apropiado el transporte público para los que tenemos facilidad en el terreno del desparrame mental...Jajajaja...

      Mua, mua !!!

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  2. Poco muesli para remediar tanta tristeza.

    Es verdad, el transporte público, incluyendo estaciones y apeaderos, hay muchas historias,

    Saludos!

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  3. Me quedo con toda la intriga. Aunque, en realidad, ahí está el encanto, en que cada uno imagine que historias se esconden detrás de esa mirada triste.

    Yo ya estoy en ello.

    Abrazos, Sofya :)

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    1. Cuando se deja a la imaginación volar siempre ocurren cosas....

      Abrazos Ada! ;)

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  4. "Había un mar inmenso de azul intenso…Había una tristeza inmensa de oscuridad intensa"

    Esa frase final me ha dejado pensando. En ocasiones la tristeza, si se vuelve incontrolable, lo acaba nublando todo, incluso contagiando a otros, incluso llenando los blogs de historias que encontramos en los andenes :-p

    Un abrazo!

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    1. Sí Óscar, tú sabes sobradamente de qué estás hablando.... ;)

      Abrazo !

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  5. Es muy propio estar en esa situación, en el que por medio de que nos transportamos, viajamos rumbo a nuestro sitio, dejamos que nuestra mente explore y salga a reducir todas nuestras tristezas cuando la refleja la nostalgia de ver por esa ventana.
    Saludos, me encanto leerte!.

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    1. Gracias por tu visita y por lo que me dices Gaby.

      Un abrazo!

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  6. La foto me encanta y acompaña maravillosamente al texto. Me quedo con la misma frase de Óscar, con ese final superlativo y reflexivo. Como dices, el desparrame en el transporte público es inevitable, bien lo sé, que he escrito mucho por culpa de eso jaja. Un abrazo :)

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    1. Si algo de eso me suena.

      Un abrazo Patricia ! ;)

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  7. La pena es que esa tristeza la hiciera perderse lo mejor del viaje, del momento....

    Besitos!

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