domingo, 1 de marzo de 2015

MOMENTOS #1

Me amas cuando sabes que yo no puedo amarte. Te digo que no te invito a desayunar, que cierres la puerta con tu rabia contenida y con ese portazo des rienda suelta a la ira porque yo me voy a trabajar. Me miras serio, con cara de saber que las emociones no son mi fuerte.

Y sin embargo, tú insistes alegando que mi personalidad es magnética, si tuvieras un sexto sentido podrías ver que para mí sólo eres un compañero de excesos, y no me amarías cuando sabes que yo no puedo amarte.


Si tuvieras un sexto sentido no tendrías la menor duda de que las cosas son lo que parecen… Y si yo no fuese la que soy, te lo habría dicho hace ya algún tiempo, sin embargo me aprovecho de que no has desarrollado ese sentido extraordinario o superior y también, cruelmente, juego a estrujar al máximo el magnetismo de mi personalidad…

Y todo esto porque me amas cuando sabes que yo no puedo amarte, aunque tu juego es hacer como que lo ignoras.

sK


                                                      



16 comentarios:

  1. Una cosa es saber y otra asumir/aceptar. Será que el amor a veces nos vuelve idiotas.

    ¡Salud!

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  2. Ay, el amor, que a menudo nos lleva a hacernos el longuis, como bien reflejas al final del texto. Pero el engaño no es solución.

    Abrazos paisanos :)

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    1. Nunca es solución el engaño...

      Abrazo enorme paisana! :)

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  3. Es fácil y cómodo vivir en una realidad imaginada, incluso en los sentimientos.

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    1. Si José, y pensamos que esas realidades creadas nos dan más vida...

      Un saludo y gracias por la visita!

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  4. Y cuanto menos le ame ella, más la amará él... he ahi el magnetismo misterioso.
    Mua!

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    1. Extraños magnetismos... ;)

      Mua, mua!!!

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  5. Aceptar el desprecio no es más que el resultado de una baja estima. Tan malo es el exceso de confianza que se suele traducir en exceso de petulancia como el defecto de saberse querer a uno mismo que se suele traducir en ser cobarde, previsible, aburrido y manejable. Me quedo con el justo medio lleno de sorpresas. Ni tanto ni tan calvo pero capaz de enganchar. Me gusta amar y que me amen pero no saber ni que sepan que nada puede con el amor porque a partir de ese momento empieza el final.

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  6. Vaya, interesante teoría la tuya...Estoy de acuerdo con las sorpresas y con un cierto grado de enganche, pero da miedo saber que a la palabra AMOR se le quedan cortas hasta las letras mayúsculas.

    Gracias por tu visita.Un saludo.

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  7. Recuerdo un texto tuyo del año pasado o el anterior sobre el amor... y cuantísimo me gustó.
    Este momento también me ha gustado mucho, me he visto identificada en el pasado y he identificado a otros.
    ¡Quiero más momentos! :) UN besazo!

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  8. Y es solo una opción. Que escoges y decides por instantes, mientras que el solo te ve como su piel.

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    1. Si, escoger una opción no es algo intrascendente, nuestro sentir se la juego arriesgando en ocasiones, demasiado.

      Gracias por tu visita!

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  9. Un ratito de lectura antes de dormir. Mano de santo.

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    1. A mí también me funciona...Entre tú y yo, he de reconocerte que la idea de que mis escritos puedan actuar como trampolín para saltar de la conciencia al inconsciente, me encanta. Y es que aunque nosotros lo hacemos de manera mecánica es un proceso muy complejo hacer consciente el inconsciente para revelarlo a través de los sueños, no es ninguna tontería. Gracias de nuevo!

      Un abrazo, Víctor :)

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