miércoles, 30 de diciembre de 2015

AGRADECIMIENTOS

Que ocasión más buena la del final del año para agradeceros a todas y a todos vuestra fidelidad... No sé si sabéis que con vuestras lecturas, comentarios y correos electrónicos dais sentido a mi literatura, y no es cualquier cosa, no, porque si no pudiera escribir sería como si no pudiera latir, y si latir es vivir, sin duda, yo moriría.

También quiero desearos lo mejor para este año nuevo 2016 incipiente ya...Que seáis lo que queráis ser, que viváis como realmente queráis vivir, que vuestras acciones sean el más puro reflejo de vuestro sentir, que cada día seáis mejores personas...Mejores mujeres, mejores hombres, todos más humanos...Y desde luego, os deseo mucha calidad existencial en todos vuestros aprendizajes.

Un abrazo enorme.
De corazón, os doy las gracias por contribuir a dar sentido a mi particular latido. Muchísimas gracias.

sK

                                                                     

sábado, 19 de diciembre de 2015

# 15

Es el típico chiflado con cierto grado de crueldad mental, está tan enfermo que casi constantemente vive con la amenaza de una muerte súbita... Pese a una horrible tos rasposa acompañada de esputos de sangre intenta llevar una vida limpia, sin embargo son sus secretos los que siempre se interponen…No le gustan las fotos pero hace muchas porque le ayudan  a recordar, sigue activo sexualmente, además le encanta hacer el amor varias veces seguidas y después pelearse con su pareja…Su filosofía de vida se resume en que decir no es aventurarse.

El otro día entró en el salón como una tromba, parecía que le iba a dar un patatús, ella estaba despatarrada en el suelo tratando de organizar un cajón lleno de papeles, entre ellos el testamento, le miró levantando sus finas cejas con asombro y esperó a que él se pronunciase, y además, lo hizo muy enfadado consigo mismo:

-     ¡Estoy toda la jodida tarde pensando en que no sé de qué está hecho mi corazón!

Con una dulce sonrisa ella le respondió:

-   Tranquilo mi amor, siempre fuiste un aprendiz retrasado, date tu tiempo.

Más relajado él añadió:

-      Gracias, sólo pretendía entenderlo, muchas gracias.

Es maravilloso tener a alguien tan conectado a ti y a tu entramado psíquico, incluso aunque sea patológico…Esa conexión se traduce en  hacerte sentir comprendido, amado y respetado, un prodigioso sentimiento que debería ser condición sine qua non en el amor, ¿verdad?...

sK

                                                                

viernes, 11 de diciembre de 2015

UNA ESCÉPTICA EN LA CUERDA FLOJA

Acostarme con él y sacarlo para siempre de mi vida, esa era la idea, saber usar bien el sexo puro y duro.

Y la cuestión es que nunca me había costado hacerlo, de hecho sabía que nadie podía hacerlo mejor que yo… Ni aunque juntos tuviéramos toda la belleza del mundo, ni aunque me rodeara de frescas caléndulas todos los días de mi vida, ni aunque gracias a él consiguiera ver la experiencia de la existencia como una celebración y no como una escena demencial e indecente… Había hecho ese trabajo personal durante mucho tiempo, de manera íntima y silenciosa, porque las historias que duran tanto como “el paciente inglés”, me desequilibran hasta el punto que mi comportamiento se vuelve iracundo, ruin y agresor…Toda mi vida saltando de un tálamo a otro y no he logrado descubrir la profundidad de las cosas que son realmente importantes, y ahora, mientras él se recupera tras la excitante y combativa sesión de sexo que hemos tenido, mirándole puedo ver… ¡Joder, no es ver, es sentir!... Siento que el latido de mi corazón ya no es tan triste, me embarga el deseo de saber de él, de sus sueños, de sus penas, de su sentir más oculto, quiero activar toda una investigación acerca de su persona, acerca de todo su ser…¡Estoy conmocionada, en la cuerda floja!... De repente abre sus ojos, me sonríe, acaricia mi mejilla, se aproxima besando suave y delicadamente mis labios, entonces con una dulce pero firme voz me dice: “Sé por qué me miras de ese modo”…Yo sigo clavando mi oscura mirada en sus pupilas de color imposible, él continua hablando pues ya sabe que no pienso pronunciarme ni pronunciar palabra, porque alguna al trabarse torpemente podría desnudar mi alma, y eso no puede ocurrir nunca, bajo ningún concepto…” Lo haces porque acabas de darte cuenta de que esto no es un flirteo… Es una relación”… Mi mirada sigue firme en sus ojos, sin dejar de sonreír añade: “Estamos enamorados”…Yo pensé: “¡Destino cruel!”…

Se incorpora, me abraza y comienza el juego con la finalidad de hacerme el amor como nunca nadie me lo había hecho antes, entonces reacciono, no sé si yo, si mi corazón o si mi maldita mente, pero le aparto y le pido que se vista y que se marche… Le digo que no quiero volver a verle, que no duermo ni desayuno con cualquiera… Le digo que prefiero seguir viendo en la noche el más allá y que la luz del día siga hiriendo mis ojos… Le digo todo eso y silencio todo lo demás, y lo callo no por miedo… Sino por el peligro que entraña.

sK

                                                                 




sábado, 5 de diciembre de 2015

CACHITOS DEL FIN DEL MUNDO

Un té verde salvador de esta extraña sensación apocalíptica, sobre todo porque lo disfruto en soledad  y nadie contribuye a empañar este momento, a obstaculizar el transcurrir de mis pensamientos, a desordenar mis ideas o a despistar mi sentir… Nadie contamina… Nadie contaminante.

Que no cunda el pánico aunque piense que la humanidad es mala y que no hay nada de bueno en ella, no es por atraer la polémica pues estoy sola en casa, en mi salón que tiene mucho de santuario… A veces creo que ver el lado bueno de las cosas tiene también su parte chapucera y sucia, tiene una dosis invisible de resignación a la par que una cantidad de psicología positiva que puede resultar tan peligrosa como nociva, algo similar a la denominada voluntad divina.

El vecino ha puesto música, un artefacto bailable de primera orden, pero no me apetece bailar, hoy lo que necesito es dar un salto terrible, plantarle cara a todos los bipolares sin diagnosticar que me rodean, dar rienda suelta a mi esquizofrenia presentida, romper moldes, fotografías y cartas saturadas de embustes y falacias… Hoy necesito saber porqué no sirve de nada el diálogo, porqué no somos capaces de identificar nuestro propio sentir, porqué no podemos comprender a los demás, porqué aún sabiéndolo todo acerca de las dos caras del amor, acabamos vendiéndonos por una miserable dosis de afectos enrarecidos, aunque sean falsos o aunque nos los den sin saber muy bien porqué.
Estos sorbos de té caliente me reconfortan…Y también esta soledad, que es milagrosa aunque yo sea atea y que me llena, aunque a estas alturas siga siendo incapaz de despojarme de esta sensación de vacío.

Cuando intentas hablar con alguien y no te sale bien, cuando un gran amigo te dice que desde que duerme solo lo hace mal, cuando necesitas que esa persona en concreto te escuche y te dice que mejor dejarlo para cuando supere su resaca, cuando una noche te sorprendes a ti misma bailando con lágrimas en los ojos, ¡porque sí, claro que se puede!, cuando sólo grandes estribillos pueden alegrarte el día, cuando te esfuerzas constantemente por entender aquello de que la suma de las partes es mayor que el todo, cuando descubres que la vida privada es útil para perjudicar al prójimo, cuando entiendes que la memoria es selectiva por muchos motivos…Y también cuando te gusta ese chico, porque su vida es como un melodrama urbano inglés.

Es como una efervescencia hormonal artificial y arrítmica porque ya no procede biológicamente, aunque se muestre persistente y testaruda, con carácter y fuerza, con morbidez la muy atrevida… Pero es que ya no procede… ¿Para qué?...

Nos engañan, nos remodelan a su imagen y semejanza, se deshielan así los glaciares mientras del mismo modo nuestros corazones se hielan a pasos agigantados…

Y pienso en soledad, que todo esto no son más que cachitos del fin del mundo.

sK

                                                               


sábado, 28 de noviembre de 2015

UN EXTRAÑO ANTE MI TUMBA

Seguro que busca un lugar silencioso para ensimismarse, tal vez inspirarse en esta atmósfera difusa. Tiene una mirada con cierto halo de sensualidad, aunque alejada de cantos al amor… Seguro que necesita un lugar silencioso en el que poder ver claro el realismo en su vertiente más desafiante… La belleza triste, el viento de la soledad, los vanos esfuerzos, el dolor, la pena y la muerte… Una excelente perspectiva, una imagen magnética, la tristeza de la soledad… Y él parece triste… Parece sentirse muy solo… ¡Vaya, las flores son para mí!... Me encantan estas técnicas de curtido galán… No lo digo con sorna ni con humor negro, pero es cierto que las cosas vienen cuando vienen y que para hacerlas bien hay que sentirse a gusto. Tal vez sea profundamente humano… Algo que nunca encontré cuando mi corazón latía al ritmo descompasado de pasiones vacías… Lo cierto es que algunos asuntos salieron mal, de hecho, no puedo creer que me equivocara tantas veces…

¡Está diciendo algo!...

-      No soy asiduo visitante de los cementerios para buscar paz, aunque es cierto que la dan, he venido exclusivamente para visitarte…

¿Pero, quién es? ...¡Tan capaz de encender brasas en medio de este gélido frío, tan capaz de convertir en intenso este paisaje inerte, tan capaz de por una vez en mi vi..! ... Tan capaz de no hacerme apagar los sentimientos cómo si de una lámpara se tratasen… ¡Quiero gritar muy alto, aunque sea inútil!…

¿Quién eres?, ¡por favor, dime quién eres!
 ………………………………………………………………….
Lo cierto es que no, prefiero no saberlo y que esas bellas flores blancas anónimas, adornen la belleza triste de esta soledad lapidaria… Mejor así, otro fraude más y del shock podría resucitar, cuando esa no es la idea y además nunca creí en la resurrección de los muertos.

(Conste que no es un delirio, yo seré incinerada y esparcida cuidadosamente en el lugar donde transcurrieron mi infancia y mi adolescencia… Un lugar que por cierto, es una belleza en estado puro y lo será para la eternidad, así que nada de desconocidos con flores blancas…)

sK

                                                               



sábado, 21 de noviembre de 2015

EL FUNERAL

Hoy recuerdo como si reviviese de nuevo aquel instante, el funeral del tío Simón… La expresión de aquel gélido rostro no inmutó mi alma, ni su tono amoratado que casi lo cubría como un ligero tul, ni esas presuntuosas coronas rodeándole inevitablemente, ni su olor, ese aroma imperceptible para todos los presentes ocupados en argumentar los casi setenta y cinco años de vida perecedera ya, el aroma del perfume de la mujer de negro con guantes de encaje que para mí todavía husmeaba por la sala… No había nada que pudiera alterar el transcurrir lógico del encuentro ineludible e inoportuno como de costumbre, con mi tío Simón…Tal vez sí había algo susceptible de mención al respecto... ¡El perifollo de la abuela Ifigenia!, era el segundo hijo al que enterraba y yo miraba perpleja la cantidad de maquillaje que mi abuela había decidido gastar para la ocasión… ¡Pobre viuda loca!... Aparecieron en escena los mejores amigos de mis padres, un matrimonio bien avenido de cara a la galería como tantos otros y con una posición social considerable, él fue mi profesor en la facultad de Filosofía y ahora hablaba con mi padre mientras éste ignoraba que su gran amigo Primitivo, además de profesor fue amante de su hija durante un tiempo formidable… La situación me pareció divertida y las miradas de Primitivo también… De momento un trasiego de familiares y conocidos, amigos y saludables surgen como en  cascada. La prima Aurora  psicóloga y profesional de las relaciones sociales, y su marido Fernando  profesional de la informática, ambos infieles cada uno a través de su especialidad, ella con un compañero de su clínica, él a través del cibersexo… Sandra, la prima sola y soltera a la que los hombres han utilizado por mil historias y por sus mil encantos: funcionaria, monitora de Chi kung, desapegada de lo material y de la familia, atlética, mujer tranquila no generadora de conflictos y en el fondo una incomprendida… Alejo, el hermano mayor de Simón y papá, un empresario jubilado  divorciado dos veces y casado tres, las últimas nupcias con una cubana que era la chica que limpiaba su casa y que no sé porqué, pero me parece que le tira los trastos a mi padre, el hermanito pequeño y culto de la loca familia en la que todo y todos tienen su lugar, sin remilgos ni racismos o xenofobias, ¡la tolerancia y la apariencia al poder!

También está la otra hermana de la abuela Ifigenia, Nicasia y su hijo León diagnosticado como maniaco-depresivo y casado además con la hija de unos amigos de sus padres, la cual optó por abandonarlo cuando nació su único hijo y además no volvieron a saber de ella… Menos mal que el chiquillo se crió con los abuelos y por lo menos se ha convertido en un respetable y joven abogado, con el que de tarde en tarde cruzo algunas palabras durante los eventos familiares en los que coincidimos: bautizos, comuniones, bodas y funerales como el de hoy.

Entre la gente veo a mi madre perdida como de costumbre en estas situaciones con su familia política a cuestas, aunque observo que de vez en cuando mira a papa y le sonríe irónica ante las descaradas insinuaciones de la cuñada cubana, y mientras observo este anecdótico detalle, Primitivo se aproxima a mí y me insinúa que podríamos volver a vernos…. Le miro y él sigue ahí, Simón sigue ahí pero ya no está… De repente la hija del tío Gregorio, el otro hermano fallecido,  irrumpe en la sala y se abraza a la abuela Ifigenia que la mira de reojo, porque la prima Alba al parecer, ha cogido unos kilos de más y se ha echado como diez años encima.

Nada era lo que parecía,  lo único cierto e irrevocable era que Simón ya no estaba entre los vivos, el resto era todo un teatro que los presentes nos esforzábamos por mantener, hasta que la mujer de negro con guantes de encaje volviese de nuevo con el firme propósito de llevarse alguno más con ella, seguro que si el tío Simón levantara la cabeza diría: “¿Este rito para quién es, para mí o para vosotros?, ¡ya está bien de cotilleos y planes que en breve me incineran joder!”…Y entre éstas y las otras la levedad del ser, la marcha definitiva de los queridos y de los menos amados, la farsa de la vida y los secretos que animan el alma…Y entre dimes y diretes como por arte de magia, surge el momento en que la soledad hace su acto de presencia y es justo con su presencia, cuando mi ser comienza a interpretar el sentido de tantas cosas… El tío Simón sabía vivir el presente, el ahora… Dejó su pasado atrás, con capítulos cerrados y otros inconclusos que intentó olvidar o por lo menos no recordar, optó por no proyectar, el futuro era incierto y sabía que había algo que ocurriría sin querer, pero eso no dependía de él, lo sabía y así sucedió… Por eso él ya no estaba.

Apareció de repente la hermana de mamá, la tía Floren que se acercó a su cuñado (a papá) y le dio un profundo abrazo con beso incluido… Aunque papá no parece muy afectado sí me ha reconocido que es muy triste despedir a un hermano cuando ya se es mayor,  y además, la idea de la incineración le provoca más tristeza, es como asistir a la desaparición completa e integral de su hermano… Son las cosas de la vida y de la muerte, del ir y del venir, del ser o no ser, del estar o el parecer… La tía Floren  fue a saludar a la abuela Ifigenia, a la que siempre consideró una mujer de gran fortaleza física y emocional, no fue en vano su nombre del griego: “mujer de raza fuerte”, a la abuela por su parte, siempre le gustó la tía Floren por su autodeterminación y carácter abierto incluso desenfadado, a mí también me gusta la tía Floren, pero la abuela Ifigenia no.
 
La prima Aurora y la prima Alba están hablando, Fernando anda ahora con papá y con Primitivo y Carmen la esposa del último se aproxima a mí y me tantea…Todos quieren conocerme un novio, todos quieren que siente la cabeza, pero no necesito eso ahora, de hecho mientras ella me preguntaba decidí que volveré a quedar con su marido, volveré a retozar con él y volveré a hacerle perder la cabeza… Mamá se acerca mientras mis sucios pensamientos me arrastran hacia Primitivo, y  Carmen, su estupenda esposa,  intenta entablar una conversación conmigo, al parecer la sala se estaba cargando y mi madre sugería un paseo exterior, quizá para contemplar detenidamente la fantástica exposición de coronas de la entrada, la explosión de colorido y su diversidad geométrica basada en la cruz (nuestra herencia judeo-cristiana) y en los círculos (nuestra herencia cerebral, pues siempre nuestros pensamientos se mueven como esa figura geométrica y por ello al final perecemos)…Yo mientras, de la mano de la soledad, y el tío Simón, lo mismo de la de su hermano, porque su padre no creo que haya venido a buscarle, probablemente todavía sigan sin hablarse.

Desde fuera podría tratarse de un día más en el que por cierto, no tengo ganas de entrar en el debate del suculento y seguro negocio de la muerte, pero desde luego lo que sí es verdad, es que para estar de paso nos complicamos demasiado la existencia creándonos nuevas necesidades y pasando por alto la simplicidad y la belleza de la vida… Cuando era una niña de mayor quería ser feliz y ahora que ya soy mayor, me conformo con alcanzar un estado de serenidad considerable, que me permita disfrutar de los pequeños momentos de felicidad que se presenten en mi vida, creo que así moriré satisfecha con mi aprendizaje y ¡eso sí, que me rodeen de flores de todos los colores, pero ramos, yo quiero ramos, no quiero cruces ni círculos, ramilletes por doquier!... A ser posible, uno por cada persona que venga a despedirme…Yo quiero flores de todos los colores y tamaños, con aromas imposibles que disimulen el impenetrable perfume de la mujer de negro con guantes de encaje.

sK

                             
                          


























domingo, 15 de noviembre de 2015

EL FORENSE

Su cuerpo presentaba marcas externas y además el forense contaba con algunas más internas, y esas eran tan presentidas como obvias, pura cortesía de la especie y del duro transcurrir de  su propia existencia ya extinta… Había cicatrices profundas y algunas superficiales, y aunque él era empírico y científico, el hecho de ver y tocar con sus propias manos los corazones humanos, le había convertido en un ser dual, completo aunque complejo y contradictorio, pero sobre todo taciturno ante la evidencia de que un corazón sin latido es el final irrevocable de una existencia, y tocarlo en ese estado final, le seguía desarmando pese a los años de experiencia.

En este proceso de abrir cuerpos en canal a lo largo de tanto tiempo, pudo entender que si quieres a alguien debes respetar sus deseos, incluso si te pide que no necesitará en ese momento ninguna simbólica reparación moral en forma de misa o de evento formal… Aunque te diga que quiere que le ayudes a despegar de la tierra al mar para navegar a toda máquina, al límite, y poder  saber de verdad cómo es la misteriosa sensación de no poder sentir nunca más…Y además hacerlo como si tuviera sal en sus venas ya desintegradas y volátiles, como si finalmente la vida tuviese sentido gracias a ese último viaje… Hacerlo como si nada, porque en nada se habrá convertido y ya nada más sucederá con esa persona… Pensaba todas estas cosas con una autosuficiencia casi agresiva, porque él nadaba todos los días entre dos aguas.

Entenderlo no es fácil, menos aún aceptarlo, pero cuando ves y palpas el enigma de los cerebros humanos que ya no pueden pensar, entiendes que lo realmente fácil es amar a los que amamos y  lo tremendamente difícil está por llegar con su partida: “Porque, ¿cómo se ama a alguien que ya no está y que nunca volverá?”...

De todos los dolores este podría ser el más profundo y abismal, en nuestras manos temblorosas ante la pérdida está el poder de no convertirlo en sufrimiento futuro… En ese momento, sólo podemos permitirnos llorar la impotencia y acompañar al que parte en sus últimos deseos, si tuvo tiempo de expresarlos, aunque con la extraña sensación de que ya no está… Tímidamente un atisbo consolador que ilumina triste esas horas oscuras, y es creer que merece la pena nuestro final, y es ver en él la recompensa tras el duro trabajo de existir para bien o para mal, aunque tal vez lo hayamos hecho más mal que bien.

Ver la juventud de la chica le hizo entristecer aún más, y entendió que adoraba su trabajo, porque cuando morimos nos sentimos muy solos aunque nos acompañen… Y este momento decisivo en el que él tenía que averiguar los motivos de su marcha, eran especiales y definitivos para escuchar a su cuerpo y para examinar sus órganos en busca de un diagnóstico final, pues ella ya no podía pronunciarse… El simbolismo de la situación era como un universo particular y fascinante que engrandecía ese silencio juntos. Afuera, todos esperaban un veredicto, un porqué de ese fallecimiento, una lógica ilógica, real e irreal aunque sobre todo injusta a todas luces… Pero tan injusta es la muerte como lo es la vida, en su carrera había llegado a la conclusión de que lo justo es un espejismo, de que las existencias son desiertos y de que tal vez su misterio puede convertir nuestra muerte en un oasis… ¡Quién sabe!... ¿Quién quiere saberlo?... ¿Quién lo necesita saber?...

En su soledad con los muertos apreciaba mejor tantas cosas…. Sin aditivos, sin escándalos, sin flechas envenenadas… Un cuento triste, de derrotas y de muertes, en el que cada día había nuevos protagonistas, y del que él ya había extraído hace mucho tiempo sabias enseñanzas.

sK

                                                            




sábado, 7 de noviembre de 2015

# 14

Ilumíname como un rayo de sol con el toque de la muerte, reordéname hosco y feroz, no temas porque estoy preparado.

El suicidio no soluciona algo que es pasajero, sin embargo hay infiernos tan difíciles de atravesar que no tienen fin, ni en el tiempo ni para nuestras mentes.

Y no está bien juzgar al suicida por ello, ni intentar vivir en días de nadie, ¡valiente y descabellada osadía!, tampoco etiquetarlo con enfermedades mentales, vivimos en una sociedad enferma y todos actuamos de manera patológica, hay tantos patrones de actuaciones humanas malsanas en la generalidad y en la denominada “normalidad”, que no acabaríamos en mucho tiempo si nos planteásemos ahora mismo empezar a enumerarlos… Hay miles, millones de ellos…Nuestro llamado Planeta Tierra es un territorio endémico en su totalidad de un modo u otro, pero sobre todo, por las enfermizas acciones de sus habitantes de la especie denominada humana.

Séneca habló del derecho a elegir la propia muerte y Calderón de la Barca decía que la vida es sueño… Y yo me pregunto, ¿Por qué no soñar con la muerte, cuando es la propia vida la que nos lleva al caos, y la propia cultura que debería equilibrarnos, nos desestabiliza aún más?

Sólo respeto, sólo eso… Y el que decida elegir inyectar en su vena yugular cemento para provocarse una embolia letal, es libre y lo mismo, lo será aún más… Que nadie se lleve a engaño, el hombre tiende a la supervivencia del mismo modo que a su autodestrucción.

(A veces surgen charlas o discusiones en grupo que me remueven mucho, no me gusta que hablen de los suicidas como de enajenados mentales o cobardes, es tan simple como que hay personas que no pueden vivir en este jodido sinsentido que es la vida. Y no es una loa al suicidio, es una loa al respeto hacia la diferencia de criterios, de ideas, de juicios, de visiones de la vida y por supuesto de la muerte, pero sobre todo hablo del respeto a la libertad de elección, pues en el fondo nuestra vida es nuestra, y los que se quedan ya tienen las suyas propias, y si no es así, que se busquen una y que por supuesto, hagan con ella lo que quieran o lo que necesiten hacer, tal y como hacen aquellos que deciden elegir su propia muerte)

sK

                                                          



domingo, 1 de noviembre de 2015

SILENCIOSO ENTIERRO

De entre todos los vestidos elegí el más sobrio, el más elegante y distinguido, la ocasión lo merecía. Lo acompañé de un mar de lágrimas y de un blanco pañuelo de seda, con mis iniciales grabadas y a modo de parapeto, para que mis ojos no cayeran arrasados por sendas cataratas saladas. Me rodeé de acompañantes bizarros porque me sentía cobarde, debilitada, aturdida y confusa. Nos acompañó un extraño himno comunal, que no logré descifrar y que fue idea del buen samaritano oficial, un amigo de tu familia. Nos acompañó tu sobrino asmático, tu vecino de mirada crítica, tu primo ajado y lleno de historias, tu hermana la batalladora y Lucas el pobre que no indigente… Estábamos todos, la sociedad asfixiada ante la apabullante verdad del sucederá y sin aviso…Todos…Y yo todavía colapsada, deseando que pasara algo maravilloso en mi vida, preguntándome qué era lo que había salido mal, con la duda de que no puede haber futuro sin pasado y además, alguien con una capacidad descomunal, leyó una especie de mensaje de supervivencia…Yo impregnada para siempre…Tú caído en desgracia.

Recuerdo cuando jugabas con la realidad y el absurdo, me seducías y entonces me dejaba llevar porque tú sabías cómo hacerlo, cómo hacerme perder la razón provocando un terremoto necesario… Necesario y catastróficamente bello… Luego me observabas como quién observa la obra ajena y con la profundidad de tu mirada volvías a seducirme y volvíamos a través de ese hilo conductor y de unión profunda para bien o para mal, a provocar otra bella catástrofe de fluidos con un vértigo emocional asombroso e irrepetible… Impregnada para siempre adónde la vida me quiera llevar, pensando en lanzar dardos a un mapa para poner tierra de por medio, reafirmándome en que la mía es otra existencia sin sentido…Y siempre te quejabas de que nadie había ido nunca a despedirse de ti… Un hombre hecho a sí mismo, si pudieras ver la escena que ahora mismo presides.

No puedo explicarlo, no puedo explicarte, son muchas cosas, batallas perdidas, mentiras condenadas, discusiones que no llevaron a ninguna parte porque ya se sabe lo que ocurre cuando discutes con dios, una construcción que se resistía a caer por necesidad de establecerse, algo que se resistía a morir… No puedo explicarte, no puedo nombrar lo innombrable. Destinada a vivir en silencio, deseándote catastróficamente en esta especie de final del mundo en mi propio mundo, en mi particular caos...Y tú, ¿Monstruo o ángel?...

Silencioso entierro con recuerdos distorsionados.Yo buscando aire fresco y unas copas para reconocer en soledad, que se aprende más y mejor cuando pones el corazón en ello…Que se lo digan a tu viuda que cuando la arena  impactó contra la madera de tu ataúd, clavó sus rodillas en el suelo y se desintegró de  amor por ti… ¿Qué locura, verdad?...Y qué silencio, cuánto silencio.

sK

                                                             
                                                              



martes, 27 de octubre de 2015

REMINISCENCIAS

Le conocí una noche en tierras del sur, tenía devoción por el flamenco, decía que le envolvía… Como estigma, una mala reputación fraguada años atrás con alevosía y nocturnidad, como virtud, una desfachatez inoportuna que por ser justa merecía todos los respetos… Mientras cantaba lo veía a través de mi cámara y pude comprobar que el objetivo ayuda a mirar…

Mi mirada se tornó hipnótica cuando ese hombre, ya mayor, recreaba sus buenos recuerdos cantando, revelaba sutilmente los destinos de los allí presentes con ese sentimiento… Nuestras almas se convirtieron misteriosamente en errantes, sé que absolutamente todas ellas, llegaron a desear no establecerse jamás, levitando en un estrato de emociones digno de un mundo aparte… Flamenco al aire libre y en la plazuela farolillos de colores, una noche de verano con olor a especias en la cálida brisa, una mezcla perfecta de historias para cerrar el círculo de los tópicos… Ninguna mentira miserable y una visceral oportunidad, casi sensual para sincerarse con uno mismo, un placer de esos que torturan lentamente.

Y es con el regreso a la rutina, cuando eres consciente de que no volverás a sentirte así en mucho tiempo…Tal vez nunca, probablemente jamás, entonces, te sitúas de nuevo en tu posición, en ese abismo del autoengaño que es la vida, y de tarde en tarde, recuerdas que por una vez lo hiciste, y además lo hiciste bien. 

sK 


                                                               


jueves, 22 de octubre de 2015

EMBESTIDA FILOSÓFICA

Decía Francis Bacon que desconfiaba del amor porque corrompe y rebaja. Spinoza veía en el deseo la esencia misma del hombre, su doctrina de las pasiones tenía tres elementos: La alegría, el deseo y el amor. Leibniz tenía en cuenta las inquietudes y las llamaba inclinaciones sensibles, para él las pasiones son como modificaciones de las tendencias que vienen de la opinión o el sentimiento y se acompañan del placer o el desagrado.

Para Locke el fundamento de las pasiones está en el placer y el dolor y en las causas que lo producen. Vio en el amor el fruto de la reflexión sobre el placer que alguien puede producirnos.

Hume hizo una clasificación de las pasiones en simples (alegría, tristeza, deseo) y complejas (una especie de asociación de emociones semejantes). Por su parte Maquiavelo veía el amor como un instrumento social engalanado con las joyas de la felicidad.

Hobbes en su Leviatán afirmó que el amor es un producto del miedo a no ser reconocido, a estar solo y a resultar indiferente, hablaba del deseo de ser deseados por una persona en concreto. Stendhal creía que el amor es por esencia un error, por proyectar sobre alguien inexistentes perfecciones. Un día, decía, la fantasmagoría se desvanece y entonces muere el amor.

Nietzsche y Schopenhauer veían en el amor una trampa para perpetuar la especie. Hegel afirmó “El primer momento del amor es cuando yo siento que no quiero ser una persona independiente”.

Kierkegaard entendía el amor como ilusión, como sentimiento que anula y absorbe la moral.


                                                           


El joven catedrático había retirado de un brusco manotazo todas las cosas y papeles que tenía sobre su escritorio, los cuales cayeron estrepitosamente al suelo. Cogió a su alumna y la sentó sobre la mesa, comenzaron a desnudarse mutua y arrebatadoramente, abrió sus delgadas piernas, suave y delicado, se sentó en su sillón y con su cabeza entre sus muslos se lanzó a la aventura de un excitante recorrido húmedo por el cuerpo de ella, el viaje se tornó intenso y espectacular cuando llegó a su vestíbulo vulvar y desde allí, ella no pudo hacer otra cosa que saltar al abismo, al principio sintió que levitaba y después voló tan alto que quiso gemir, pero él ahogó su grito tapando su boca con una de sus manos, no era un lugar muy apropiado para arder hasta el extremo…

Mientras seguía cubriendo sus carnosos labios ansiosos por gritar de placer, se incorporó de la silla que deslizó gracias a sus ruedas muy fácilmente con una patada trasera, y entonces se aproximó a ella, la miró y la penetró sin piedad, la besó ardiente y sensual mientras su miembro se abría camino en aquella cálida y empapada cavidad… Comenzó poco a poco, con pequeñas embestidas, hasta que en su lógica y natural inercia, se tornaron más violentas en un ataque pasional que le llevó al clímax, y desde ese punto más alto e intenso, la cogió por la nuca alborotando aún más su melena, sonrió mirándola de manera profunda, introdujo se lengua en su boca y se hizo un hueco en ella recreándose con un largo y excitante beso, sin enamorarse, aunque deseando un nuevo encuentro, tal vez muchos más, le dijo:

- Señorita Aurora Ramirez, finalmente, ¿de qué tratará su tesina?

Ella sagaz y satisfecha, aunque no saciada, sin apartar sus ojos de la mirada de su profesor añadió:

- He pensado que haré un monográfico sobre el amor, el deseo y el sexo a través de la  filosofía universal y sus filósofos… Lo titularé “Embestida filosófica”

Él ya estaba casi vestido, se estaba abotonando la camisa y respondió:

- ¡Perfecto, vístase!...Ah!, si lo desea puede dejar sobre mi mesa su número de teléfono antes de irse, yo voy a los servicios.

Todavía excitada, pero sobre todo correcta y educada le contestó:

 - Será un placer, catedrático, no sabe cuánto deseo hacerlo.


                                                                         



Y con la sola apariencia se queda el escepticismo, más no porque como los estoicos la considere verdadera, sino porque ninguna otra cosa podemos conocer. Una contraposición entre apariencia y realidad en la que la primera oculta a la segunda porque la última no se puede conocer, de tal modo que vivimos en y para la apariencia, haciendo de ella, no sólo criterio del conocimiento sino también de la acción.

sK


                                                             















 


viernes, 16 de octubre de 2015

ELLA TENÍA LA LLAVE

"Es una presión que me hace tambalear, mi entendimiento efervescente en su jaula mental y escabrosa, una magia incómoda… Pensando que siempre ocurren cosas malas, con brotes melancólicos, con crueldades innecesarias, luchando por estar en contacto con las cosas y viviendo en un permanente estado de alerta…¿Qué vida absurda es esta?... Hay veces en que hay que perder la calma o serenarse y no pedirle a la vida más de lo que pueda dar, hay ocasiones dignas para enloquecer como un animal escapando del monte incendiado, y todo para sobrevivir decentemente, ¿lo sabes, verdad?... El sentimentalismo raya el patetismo, así que una se cansa de esos momentos de ficción buscando y descifrando la esencia…¡No sé si es una enfermedad emocional o si tiene una variable biológica o si es una jodida mezcla de ambas!, pero lo cierto es que prefiero soñar la vida a vivirla y entonces me reprocho a mí misma el olvidarme de las cosas que son realmente importantes… Casi no te conozco, no sé qué hago contándote todo esto porque la verdad es que cada palabra que pronuncio es como tragar cristales rotos”

Él la miraba atónito mientras ella daba un trago a su cerveza mirando la luna llena, era realista hasta la exageración aunque en ese preciso instante parecía una desequilibrada, una perfecta perturbada mental mirando el infinito. Acababa de conocerla y ya sabía que quería volver a verla, le parecía tan intensa, misteriosa y profunda que su atracción fue colosal desde el minuto cero. Le gustaba porque además sabía que podría permanecer horas y horas mirándola, mientras ella le hablaba de su mundo perdido de servidumbres y sufrimientos. Estaba noqueado cuando de repente lo vio todo claro, con ella se sentía libre e ilusionado, sabía que acabaría amándola desde su mente enferma, desde sus creencias acerca del abismo amoroso… Ella tenía la llave.

“Sé que la insinuación sexual tiene éxito igual que el morbo… Siento defraudarte, pero soy una mujer excluida que no cree en recatos, ni en dignidades predeterminadas socialmente, quiero que pases esta noche conmigo, en mi inframundo construido antes de que llegara el pudor y en el que rendirse no es una opción. Siento un deseo doloroso que intuyo, me hará tocar el cielo esta noche, y no te voy a engañar, lo cierto es que no me importa que tú lo toques, de hecho, no necesito que subas conmigo, tú sólo debes hacerlo muy bien, con tesón y recreo hasta que yo sea  parte de ti… Después, algún día, de alguna forma sé que desearé que lo toquemos juntos… Algún día y de alguna forma, sentiremos fusionados ese pánico en el aire, pero para entonces no habrán excusas de heridas antiguas ni martirios paralizantes…Tocar el cielo es un buen cicatrizante, aunque la medicina tiene sus límites, sin embargo, yo sé que nosotros no los tendremos nunca… Escúchame atentamente, he dicho nunca… Jamás”

Él sintió que ella había descubierto su condición de fugitivo huyendo del pasado, sin embargo le había delatado de una manera excitante y alocada, presentía que podía perder la cabeza con y  por ella, pensaba que con sus palabras le había dado una lección de estilismo vital, cada locura pronunciada era sinónimo de encanto, y disponía ya de un frondoso ramillete de delirios tan reales como atractivos para él… Sintió que ya no pertenecía a este mundo y por ello se fue con ella… Ella tenía la llave y lo cierto es que no le preocupaba lo más mínimo que abriese las puertas de un inframundo, de una sucia covacha o de un país sin lluvia.

sK

                                                                        

domingo, 11 de octubre de 2015

OLVIDARLO TODO ES DE LOCOS, ¿O NO?

Todo se olvida al morir… La infancia mitificada, nuestro archienemigo excelente llamado autoengaño, nuestros lavados de imagen y nuestros adornos excesivos  del ego, nuestra tierra y sus versos, nuestro sentimiento de vacío y él mismo, la ignorancia devastadora del mundo, nuestro patito de goma en la bañera… Incluso nuestros amores más intensos y profundos.

Todo se olvida con la muerte porque es el único modo de poder olvidar aquello que se queda incrustado en los recovecos del alma, o camuflado en los pliegues de nuestros hemisferios cerebrales, incluso lo que obstruye las válvulas de nuestros corazones, o lo que nuestras retinas tienen impreso a modo de lánguidos fotogramas. Ha de ser así porque nos cuesta entender el poder sanador del dolor tras nuestras pérdidas, porque estamos obsesionados con nuestros triunfos y éxitos, porque pretendemos detener el viento con nuestras propias manos, ¡y no se puede!... No se puede…

Todo se olvida al morir, esa burbuja psíquica cae y se derrumba, la locura nos tiende sus brazos, porque es de locos olvidarlo todo, ¿o no?... Romper el molde que en vida nos mantiene a raya aunque rayados cuando constantemente sentimos que algo no está permitido… ¡Maldito juego de espías!... Entonces todo se rompe como un jarrón de la dinastía Ming, todo se destruye en átomos de amnesia, todo se olvida… Nada permanece, nada somos y en nada nos convertimos… Ese es el sincrodestino, la nada, así cambiamos la onda y nos permitimos  un  peculiar  descanso definitivo… Morir batiéndose en duelo, ¡qué absurdo, qué ironía tan grande, que hastío y agotamiento integrales!...

Del mito de la vida a la razón de la muerte, una edición especial de los presocráticos de mensaje intenso, aunque posiblemente acabe siendo una reproducción corta y tal vez malograda…Un bardo tibetano que con suerte vendrá cuando duermas y con menos ventura cuando estés empezando a despertar.

Todo se olvida con la muerte, todo, absolutamente todo, y llegado ese momento, no hay intemperie esquiva que valga.

(Cuando alguien cercano fallece, nos situamos ante una realidad muy triste, pensar que ya se habrá olvidado de todo lo que le provocaba sufrimiento puede reconfortar…Y mucho, tal vez demasiado, ver la muerte convertida en la excusa perfecta es demasiado, como demasiado es el dolor que ocasiona en nuestro ser, y no podremos olvidarlo hasta que la muerte nos llegue a nosotros,  no hay escapatoria posible hasta ese instante final, a no ser que el látigo de la senilidad, nos castigue regalándonos  el olvido en forma de emociones vacías, y además se permita con ella, obsequiar gratuitamente a aquellos que nos cuiden, con crueles dosis de pena, una pena terrible)

sK

                                                                 



martes, 6 de octubre de 2015

# 13

Voy a pedirte matrimonio, aunque un amor que hiere no es amor, después siempre podré pedirte perdón por no haberte protegido.

De un modo u otro y de manera persistente, acabamos cobrando peajes considerables por jugar a esculpir tristezas ajenas, así que voy a pedirte matrimonio, aunque no crea en él ni tampoco en el amor, aunque no crea en ti y menos aún en mí, aunque no me atreva a más y lo que realmente quiera es salir de mi encerrona mental…

No te vayas, aunque mi insinuación después de todo lo que te he dicho pierda su fuerza… En el fondo, sé que acabas de concederme un plus de honorabilidad precisamente por ello... Así que ven, ven y tócame, no puedes irte porque voy a pedirte matrimonio, y dirás que sí.

sK

                                                                         



                                                                             

jueves, 1 de octubre de 2015

DAME UN RESPIRO

Ni un mal sueño repetitivo, ni una simple historia, aunque mataría porque fuese una puta leyenda que simplemente se ha cruzado en mi camino, sí, una huella impregnada en el ambiente, psicodélica pero irreal…Mataría por ello, sé que lo haría…

Es una lucha desigual y desequilibrada que no me permite sosiego…¡Dámelo ya, dame un respiro!...Una catarsis existencial, un buque insignia, un gran desafío, una remontada, una entrada a otra dimensión, una historia al límite de lo descarnado y lo valeroso…¡Dame un respiro, por favor, te lo estoy suplicando!…Ahora treparás montañas, usarás tu lanza telarañas bajo esa forma que tienes de romper mis esquemas, ¡está bien, rómpelos!, pero dame aire, no succiones mi alma, no te lleves lo mejor de mí, no me ahogues...Y si lo haces, que sea por puro y duro placer, que caiga extenuada de gozo y deleite, de lo contrario, devuélveme mi función básica, mi respiración, devuélvemela porque es mía...¿Y sabes? se entrecorta, se interrumpe, se paraliza tan a menudo…Eso no es bueno.

No me mires con indiferencia cuando estás harto de jurar a voz en grito que no hay nadie en la faz de la tierra tan especial ni diferente como yo…A las personas diferentes no se las mira con indiferencia…No te conviertas en el adolescente que fuiste cuando ya estás en la mitad de la vida….Lo sé… Es difícil… Sin arruinar… ¿Sin arruinarlo todo?…. ¿He dicho todo?...

Ahora sólo quiero un cementerio frente al mar, ya conoces cómo son mis soledades…Un cementerio marino de presencia impresionante y respirar en él, para así sentirme especial porque allí ya nadie lo hace…Dame un respiro por favor…Devuélvemela, necesito sentirme viva y sola, y que además sea en un cementerio frente al mar.

sK