miércoles, 24 de diciembre de 2014

REFLEXIÓN ANTES DE NAVIDAD

Flotando y levitando osada y espesa sobre mi cabeza la nube del vacío…Sólo sobre mi cabeza…¿Nube o nubarrón?...Y yo embriagada… ¡Qué tontería! porque desde este punto surge inaudita esta pajarraca mental…

Puedo vislumbrar la fragilidad como un milagro, incluso sin creer en ellos podría creer sólo y únicamente en este milagro, el de la fragilidad…Y embriagada desde este punto puedo ver el silogismo de Kiesewetter de la obra de Tolstoi, “la muerte de Iván Ilich” como otro milagro…”Cayo es hombre. Todos los hombres son mortales. Cayo es mortal”… Y yo lo soy…
 
Ahora la mortalidad podría ser otro milagro, le pese a quién le pese.

Y no es fatalidad inherente, ni adherente, ni penetrante, tranquilos,  tampoco una autodestrucción programada, nada más lejos, estoy hablando de milagros desde mi incredulidad y escepticismo y también desde esta vorágine organizada en la que hemos convertido nuestro mundo actual.

La belleza de la fragilidad y el descanso de la muerte, dos maravillas infravaloradas, porque se nos exige ser fuertes y crecemos con la simpleza mental de que la muerte nunca nos toca a nosotros ¡sí, eso es algo que sólo le ocurre a los demás!

Que tengáis todas y todos un año nuevo en el que no os falte el don de saber valorar lo que es realmente importante en vuestras vidas.

sK

                                                              
                                                                        



                                                                          

jueves, 18 de diciembre de 2014

LA MIRADA ETERNA


De esa mirada se podían extraer todas las informaciones ineludibles y sensitivas, habidas y por haber…

Ese instante mágico en el que él permaneció quieto clavando su mirada en ella, en sus deseos más íntimos…Y la inequívoca correspondencia de ella, que quedó estática de igual manera fusionando así sendos universos mentales, sendas búsquedas apasionadas…Y en el aire un extraño equilibrio entre deseo y realidad, la indagación en sus laberintos emocionales, el sentido y el valor del destello de esa mirada recíproca, intensa e inusual…

Mudas las palabras y un nítido y vertiginoso latido que sin planteárselo comienza a llenar sendos vacíos…Y desde el vacío la plenitud, y desde la plenitud el ansia por conocer, y desde el ansia el sentido, la finalidad, la respuesta…Una mirada misteriosa, inmutable, penetrante.

La realidad es siempre y exclusivamente ahora…El seno del tiempo es la eternidad y ésta es infinita… Sin límites…Hay miradas así, miradas que hacen más llevadera nuestra mortalidad, y más cercana la eternidad de la que por nuestra condición de humanos estamos despojados... Hay miradas de esas, miradas eternas...

sK